El gobernador Alfredo Cornejo viajó a Buenos Aires para reunirse con la nueva mesa de la futura oposición, en la que estuvo el mismo presidente Mauricio Macri, y aprovechó para marcar en los medios nacionales su intención de presidir el bloque radical de Diputados. En esas declaraciones resaltó que al próximo presidente, Alberto Fernández, le debería preocupar más que haya nuevo gobierno en Bolivia, "ya que dependemos de ellos en materia de gas", que "obsesionarse en si fue o no un golpe de Estado".
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El presidente del radicalismo nacional no pasó desapercibido en su estadía en Buenos Aires. En una entrevista brindada a La Nación, Cornejo insistió en que desde su mirada la situación de Bolivia se asemeja más a una anarquía que a un golpe de Estado típico. "Yo entiendo que no es un golpe de Estado típico, que está a mitad de camino. En un golpe de Estado como los que vimos en los 70 u 80 el ejército toma el poder, detiene gente, ejerce el poder. Acá hubo una anarquía, nadie tomó el gobierno, es un detalle que no es menor en los hechos", remarcó.
Ya en su rol de opositor hasta se permitió criticar la postura del presidente electo Alberto Fernández, al remarcar: "Los argentinos tenemos que tratar que en Bolivia haya elecciones, que haya un gobierno elegido y que sigamos teniendo una relación como la que tenemos con Bolivia, ya que dependemos de ellos con el tema del gas. Alberto Fernandez si ganó con la promesa de que le iba a llenar la heladera a la gente, para eso hay que tener gas de Bolivia, debería preocuparse más por eso y no estar obsesionado si fue un golpe de Estado o no".
Una mesa de oposición con varias patas
Una vez más Cornejo se empeñó en recalcar que la futura oposición de Juntos por el Cambio debe tener una conducción horizontal y hasta marcó la cancha respecto del protagonismo que podría tener en ese esquema el presidente Macri.
"Su principal contribución es no intentar ser el líder único porque va a tensionar una situación que no será bueno para la coalición parlamentaria de oposición", resaltó y contó que en la reunión de este miércoles coincidieron en que en la mesa de conducción deberán estar los gobernadores radicales, Rodriguez Larreta, Macri y María Eugenia Vidal.
La disputa por las jefaturas
Decidido a ser él el presidente del bloque radical de Diputados, Cornejo justificó su pretensión al decir que esa camada necesita "tener un vocero más fresco. Nosotros tenemos de activo el triunfo conseguido en Mendoza y varios diputados de otras provincias me apoyan a mí", aclaró y puso de ejemplo al "mestrismo" de Córdoba, en donde dijo tener el aval de 4 de los 5 diputados de esa provincia.
También opinó que su contrincante directo, Mario Negri, tiene más perfil para ser presidente del interbloque de Juntos por el Cambio: "su fuente de legitimidad también ha sido el apoyo de otros partidos, el apoyo de Lilita, de Marcos y Mauricio en el trabajo conjunto".
Por si hiciera falta mostró una vez más las diferencias con el partido del presidente Macri y su forma de tomar decisiones. "En el PRO hay exceso de verticalidad a la hora de tomar decisiones, eso es un tema de estilo. El presidente deberá ver que hay resistencia a su estilo. En el radicalismo las conversaciones son más horizontales", diferenció.




