La sala de reuniones de la Casa Rosada, en donde se encontraron este martes el presidente Alberto Fernández y el gobernador Rodolfo Suarez se convirtió en un recinto de negociación y concesiones. El Presidente aceptó que la interpretación del decreto nacional que hizo el mendocino era válida, y por tanto convalidó las aperturas que están vigentes, mientras que Suarez concedió que en pos de la situación epidemiológica de Mendoza no pediría habilitar las reuniones familiares, como había adelantado que haría. Por tanto, para el Día de la Madre no estarán habilitadas en Mendoza.

Diálogo y consenso. Esas fueron las palabras que primaron -y que resaltaron propios y ajenos- tras la reunión en la que los dos mandatarios limaron asperezas. Hasta la misma senadora nacional kirchnerista, Anabel Fernández Sagasti usó sus redes sociales para resaltar el camino del diálogo.

Te puede interesar...

https://twitter.com/anabelfsagasti/status/1316167702755631105

Apenas unas horas antes Suarez había decidido no acatar al pie de la letra el decreto nacional que establecía que el Gran Mendoza, Tunuyán y Tupungato regresaban a la etapa de aislamiento, que en estas tierras se leyó como volver a Fase 1. Ya en la Casa Rosada, Suarez atribuyó esa interpretación "a las redes sociales" y esquivó así las lecturas que hablaban de una estrategia política para atribuirle al Gobierno nacional la responsabilidad de aquel confinamiento.

Ante el presidente y rodeado de los ministros del Interior, Eduardo Wado De Pedro, de Economía, Martín Guzmán y del mismo Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, que lo había criticado duramente en C5N, Suarez sólo punteó temas claves como la ayuda Nacional de $3.000 millones en créditos que recibirá Mendoza, e hizo lobby por Portezuelo del Viento, obra para la que el próximo 28 de este mes el Gobierno nacional deberá aportar 30 millones de dólares.

Obviamente se puso en la mesa la situación epidemiológica de Mendoza y Suarez admitió que "en Mendoza estamos en una meseta, pero es una meseta alta que no es la meseta que queremos tener" y se guardó aquel pedido de habilitación de las reuniones familiares y religiosas.

En el entorno de Suarez aseguran que ese pedido "no era para hablarlo con el presidente" y dejan abierta la posibilidad de que puedan elevar ese pedido en cualquier momento. Sin embargo, al menos para este fin de semana cuando se celebra el Día de la Madre no están habilitadas las reuniones familiares ni las celebraciones religiosas en la provincia.