Creo que los argentinos elegimos el camino más extenso: el del esfuerzo, la verdad, el largo plazo, la construcción conjunta. Estamos afrontando la enorme tarea de dar vuelta 70 años de vivir buscando el atajo.
Y cambiar esa tendencia es un desafío gigante. Tiene obstáculos, detractores, días malos y días buenos. Porque es de verdad. Porque significa cambiar la manera en la que siempre se hicieron las cosas. Es intentar poner luz donde siempre hubo oscuridad. Es debatir lo que nunca se debatió. Es enfrentar mafias que hace décadas nadie se animó a enfrentar. Es buscar la transparencia en cada cosa que hacemos. Es impulsar en serio el federalismo. Es decir la verdad y no lo que el otro quiere escuchar. Es respetar al que piensa distinto. Es rendir cuentas. Es asumir que somos responsables de nuestras acciones. Es aceptar los errores y corregirlos. Es no ser demagogos, proponiendo soluciones mágicas. Es no tener como máximo objetivo perpetuarse en el poder. Es terminar con los privilegios y los acomodos. Es querer que a todos los argentinos les vaya bien y no sólo a unos pocos.
Juntos estamos haciendo, de una vez por todas, lo que siempre tuvimos que hacer en nuestro país y nunca nadie hizo.
En cada sector del Estado, en cada institución, en la Justicia, en el ámbito privado y en la propia sociedad se fueron arraigando esas conductas que hace tres años juntos estamos trabajando en revertir. Y, en esta tarea, decir la verdad es primordial, empezando por los dirigentes y las instituciones. Por eso estamos construyendo un Estado que rinde cuentas y combate la corrupción en una lucha constante, porque la impunidad se está acabando en la Argentina.
"Los argentinos elegimos el camino más extenso: el del esfuerzo, la verdad, el largo plazo, la construcción conjunta. Estamos afrontando la enorme tarea de dar vuelta 70 años de vivir buscando el atajo". "Los argentinos elegimos el camino más extenso: el del esfuerzo, la verdad, el largo plazo, la construcción conjunta. Estamos afrontando la enorme tarea de dar vuelta 70 años de vivir buscando el atajo".
Todos tienen que ir frente a la Justicia y rendir cuentas, desde la familia del Presidente hasta todos los que están en el poder, y no sólo de la política: también el empresariado, el sindicalismo, los jueces, todos. Nadie puede tener privilegios que signifiquen pasar por encima de otros.
Pero sabemos que no basta con decir la verdad. Los argentinos queremos tener oportunidades, queremos crecer y sentir que nuestro esfuerzo vale. Queremos vivir en un país sin privilegios, donde se recompensa al que hace las cosas bien. Por eso estamos trabajando para que queden definitivamente atrás todas las limitaciones que no dejaban crecer a los argentinos con energía emprendedora; esos argentinos que quieren contratar gente y generar actividad económica y que antes se topaban con gobiernos que se lo hacían imposible. Todo esto está cambiando porque estamos obsesionados con simplificarles los trámites y facilitarles la vida para que, desde el más chico al más grande, puedan llevar adelante su proyecto y exportar. Porque un emprendedor que crece es sinónimo de proyectos que se cumplen, y eso se transforma en más y mejor empleo para más argentinos. Ese es el objetivo. Pasamos de un Estado que nos puso en la lista de las economías más cerradas del mundo, a un Estado que entiende que una integración inteligente al mundo es fundamental para el desarrollo de su gente. Lo vivimos de cerca en la Cumbre del G20: en las 17 reuniones bilaterales que mantuve con los líderes más influyentes de la gobernanza mundial, todos manifestaron su apoyo y, especialmente, las ganas de participar de manera activa en el camino de desarrollo que emprendimos como sociedad.
Los argentinos queremos también vivir en paz, sentirnos cuidados en una Argentina donde no haya lugar para bandas mafiosas. Por eso seguimos avanzando en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado como nunca antes, tirando abajo bunkers e incautando cantidades récord de drogas que no llegaron a las manos de nuestros chicos.
La Argentina somos todos y la hacemos entre todos. Y en este sentido, el rol de la mujer está tomando el lugar protagónico que necesitamos como sociedad. Casi dos millones de personas vieron, solo en el canal digital del Senado, el debate por la interrupción voluntaria del embarazo. Por primera vez en nuestra historia estamos discutiendo cosas que dábamos por sentado ante una sociedad que está cambiando y que exige una conversación seria permanentemente.
" Pasamos de un Estado que nos puso en la lista de las economías más cerradas del mundo, a un Estado que entiende que una integración inteligente al mundo es fundamental para el desarrollo de su gente". " Pasamos de un Estado que nos puso en la lista de las economías más cerradas del mundo, a un Estado que entiende que una integración inteligente al mundo es fundamental para el desarrollo de su gente".