¡Ah, nada como leer por estos días las noticias políticas! El desasosiego, si el lector se deja llevar y lee a lo tonto, está asegurado. Para que eso no ocurra, yo sugiero que usted tiene que poner la mente en modo Marie Kondo.
Aclaro: es imposible no interesarse en la política, porque todo lo que pase en el plano político nos afectará de una u otra manera, sino de dudar, merituar y ordenar lo que se lee.
En el estilo de esta japonesa sabiamente turra que se ha hecho millonaria dando consejos para adecentar los hogares, un dato es básico: ordenar es sobre todo desechar, tirar lo que no nos sirve.
¡Atenti a esta nueva Yoko Ono!
Lo primero que usted debe repetirse antes de entrar en esta onda, como en un mantra, es lo siguiente: soy argentino y vivo en la Argentina. Eso quiere decir que no estoy en condiciones de saber con certeza qué corno va a pasar en el país dentro de 15 días, de un mes y mucho menos de aquí a octubre-noviembre. Este rubro no tiene sabiohondos.
Ejemplo: Se conoció en estas horas la última encuesta de Poliarquía que le da a María Eugenia Vidal 20 puntos por encima de Mauricio Macri en imagen positiva. No es intención de voto. Es imagen positiva.
En una primera lectura del sondeo puede que a usted se le fijen mal algunas de estas ideas leídas a las apuradas. Por caso: 1)para los que tienen una posición opositora, es felizmente el fin de Macri, 2)Para una parte de los que apoyan a Cambiemos, el momento de fortalecer la coalición con una mujer. 3) Para la realidad, por ahora, es ni fu ni fa.
¿Qué es lo nuevo en esta noticia? Casi nada. Hace mucho tiempo que María Eugenia Vidal tiene mejor imagen que el Presidente, pero no logra una mejor intención de voto que él. Este sería el momento en que Marie Kondo debería aparecer para decirnos: che, si la noticia es vieja, analice tirarla, no sin antes agradecerle por los servicios prestados. ¿Me sigue? ¿Ve lo que pretende la de los ojos rasgados?
El Chueco Coti
Otro ejemplo: El lunes habrá una cumbre del radicalismo nacional en Corrientes "para presionar a Macri" que vaya a las PASO presidenciales de Cambiemos con Martín Lousteau. Detrás de esta movida algunos medios ubican a Alfredo Cornejo y al nunca bien ponderado "operador" Coti Nosiglia, esa especie de Chueco Mazzón de los radicales.
Si queremos ordenar el ropero de los radicales, tenemos, como ya se dijo, que empezar a desechar parte del equipaje. ¿Usted ha leído algún sondeo confiable que ubique a Lousteau en condiciones de ganarle a Macri en una interna?
Yo, ninguno, salvo que me traigan uno en el que voten todas las amigovias del langa aludido. ¡Ah, tigre! Entonces ahí ¿ya podríamos tirar esa campera vieja del placard?
Universo radicha
Distinto es que usted me diga que la UCR debe preparar con tiempo a un candidato por si se le dan las PASO presidenciales de Cambiemos o para actuar con inteligencia en las internas de las provincias.
Ni Cornejo, que es un bicho del laboratorio político, tiene claro que va a pasar con Macri. Si dentro de tres meses la inflaciòn cae a 1,5%, habrá un escenario. Si sigue en 3% o 4% o más, otro diferente, al igual que si se le empioja la situación judicial a Cristina Kirchner cuando comiencen a desarrollarse los diversos juicios contra ella y su familia por corrupción..
El radicalismo está reaccionando bien con lo que está pasando con Cambiemos en las provincias. En ese caso está claro que la UCR tiene bases ciertas para hacerle pata ancha al PRO e imponer sus candidatos dentro de la coalición de cada Estado.
En el caso puntual de los radichas de las provincias la casa está bastante en orden y no es momento de tirar muchas cosas viejas sino de guardar con inteligencia las nuevas.
Planeta Lavagna
Le tiro una más para no cansarlo. Hasta diciembre pasado Roberto Lavagna era uno de los pocos funcionarios del kirchnerismo que había salido indemne de las corruptelas de la década ganada. Supo irse a tiempo porque se dio cuenta de que con Cristina iba ser imposible entenderse.
Siguió manteniendo un halo de prestigio y se puso a asesorar a Sergio Massa en el Frente Renovador. Sin éxito, dirán los malvados. Lo cierto es que pocos le veían futuro más allá de esas funciones en la Argentina de diciembre. En la Argentina de enero, y pese a su insistencia en usar medias tres cuartos con sandalias, Lavagna volvió a ser presidenciable.
Fíjese este título que se leía ayer: "El progresismo argentino comienza a olvidar al Lousteau y ahora empuja la candidatura de Roberto Lavagna".
¿Se da cuenta? Apasionémonos por la política, pero no creamos en todo lo que leamos. Separemos los tantos, dudemos, discutamos. Ordenemos la información. Y empecemos a tirar la que no sirve, no sin antes agradecerle por habernos acompañado.
Sayonara.



