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Aníbal Fernández dijo que "hay alguien que le baja el pulgar"

Aníbal Fernández se quejó de no tener un lugar en el Gobierno, y aseguró que allí "evidentemente" no lo quieren. Criticó a Duhalde y habló de Alberto

El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández se quejó este domingo de no tener un lugar en el Gobierno, y al respecto aseguró que allí "evidentemente" no lo quieren y que hay alguien que le "baja el pulgar".

En declaraciones al programa "El Gíglico", que conduce Mauro Viale por Radio Rivadavia, el actual interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) definió al presidente Alberto Fernández como su "amigo" y dijo estar dispuesto a "ayudarlo", pero insistió en que alguien de su entorno le "baja el pulgar", aunque negó que esa persona sea Cristina Kirchner.

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"Evidentemente no me quieren en el Gobierno, no quieren que esté en el Gabinete. Estoy arreglando la situación de Río Turbio y voy a dejarle todo ordenado al presidente. No voy a ir al Gabinete", subrayó.

"No sé bien quién no me quiere, lo sospecho, pero el poncho no aparece, y no lo espero ni lo dejo de esperar. No tengo intereses de nada, ya fui todo en país. Alberto (Fernández) es mi amigo, le tengo cariño y lo quiero ayudar, pero él tiene otros mejores amigos", resaltó.

En este sentido, el dirigente peronista afirmó que "si Alberto quisiera ya estaría en el gabinete".

Ante la consulta de quién le baja el pulgar aclaró que no es la vicepresidenta Cristina Kirchner.

"Si Alberto quisiera que esté, ya estaría, pero alguien me baja el pulgar. No es Cristina, ella te llamaría y te avisaría", apuntó.

Sobre el presidente, dijo que sigue siendo su amigo, pero opinó que lo ve "demasiado solo" en el Gobierno.

El ex jefe de Gabinete de Cristina Kirchner también se refirió a las duras críticas del ex presidente Eduardo Duhalde hacia el Gobierno del Frente de Todos.

"La verdad es que me da mucha pena el papel que está haciendo a los 80 años".

Duhalde había asegurado que el país se encuentra en un "estado preanárquico, con mucho choreo", y que el Gobierno es "un barco a la deriva" que "se está ocupando de lo que no tiene que ocuparse".