¿Quién corno les ha dado aire a todos esos ciclistas que creen que pueden hacer lo que se les canta en las calles de Mendoza? Son los nuevos anarquistas del Centro. Descreen de toda autoridad o gobierno. Y los funcionarios hacen como que estos caballeros y damas no existen.
¡Y guay de que cualquier ciudadano de a pie o de auto vaya a tener el tupé de señalarles sus ilegalidades! Es factible que no pocos de estos rebeldes de la bicicleta manden al "botonazo" que se anime a marcarles sus dislates callejeros a que inspeccione la zona genital de su hermana.
Ello/as no se consideran comprendidos por ninguna ley. En las campañas de tránsito los ciclistas parecen no estar contemplados, a pesar de que cada día hay más en las calles. Los controles llegan sólo hasta las motos. Nadie multa a los ciclistas. No hay campañas específicas para ellos.
Los ciclistas parecen ser como los niños para el peronismo: los únicos privilegiados.
¡Normas, go home!
Para ellos no hay semáforos que deban respetarse. Esos son despreciables aparatejos de un sistema represivo. En calles y avenidas se adelantan por izquierda, por derecha, por el medio de dos autos, no respetan la sendas peatonales. Y si andan en grupo, pues entonces toooooda la calle es para ellos, y que se jodan los micros.
Está muy bien que cada vez hayan más personas que usen las bicis para desplazarse. Es bueno para el ambiente y es bueno para la salud. Como es bueno el crecimiento de las ciclovías en el Gran Mendoza y de las sendas para caminar y trotar.
Entonces: ¿por qué esta gente linda, instruída, bien ataviada con sus out fit deportivos y sus cascos fluorescentes, de repente devienen en bárbaros y trogloditas? Misterio.
¿Y si aprendemos de ellos?
Vayan mis respetos a todos los ciclistas que respetan las normas, que son prudentes, que entienden que todo el que se desplaza por las calles debe actuar con responsabilidad vial, peatones incluidos.
Lo único malo es que por lo general los que actúan de esa manera civilizada son turistas alemanes, ingleses, holandeses, japoneses e incluso chilenos que han alquilado bicicletas para conocer la Ciudad y el Parque San Martín.
Hay que tener mucho ojo con los ciclistas que van y vienen por las bicisendas pintadas de verde. Ellos han dispuesto per se que en las esquinas tienen mas derechos que los peatones.
Cualquiera sabe que en toda la normativa vial, los peatones son a quienes más se preserva por estar en situación de inferioridad con respecto a los automovilistas, los conductores de micros o los motociclistas.
Y de los ciclistas -agrego yo- que he visto cómo atropellan a los peatones o los obligan a dar unos buenos respingos por no detenerse como corresponde en las esquinas con semáforos ni en las otras.
Los bicisendistas parecen entender que esa línea verde por la que discurre su andar es una sucesión ininterrumpida hacia el infinito y que nadie puede frenarlos ni siquiera esos pelmazos de los peatones.
Temibles skaters
Y no nos hemos olvidado de esos esos otros anarquistas viales que son los skaters, que se largan desde el oeste capitalino por las calles y avenidas que desembocan en el Centro, con sus tablas y sus potentes ruedas y rulemanes que parecen que fueran a rajar la tierra.
Estos lo hacen con un supino desprecio por sus propias vidas, jugando a ser los más audaces y zafados de toda la especie humana.
Si usted, por ejemplo, baja con su auto por Emilio Civit hacia el centro y le pasa una exhalación por derecha o por izquierda como si fueran fantasmas, y usted los ve zigzaguear delante suyo, prepárese para que lo miren con desdén y le hagan fuck you por ser un viejo choto que no entiende nada de nada.




