Amalia Granata fue la gran sorpresa en las elecciones de Santa Fe al ser la tercera candidata más votada.
Durante la campaña, Granata prometió que de acceder a una banca en la Legislatura provincial, orientará su acción política a la oposición a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de Santa Fe.
"Estoy muy involucrada con la defensa de la vida y en contra de la inclusión de la ideología de género en el ESI, la gente que es Provida necesita ser representada y falta esa voz", precisó Granata durante la campaña.
Y consideró: "Acá los socialistas gobiernan hace mucho tiempo, están muy a favor del aborto y hacen cosas que no corresponden, por eso en la Legislatura tiene que haber gente que defienda nuestra postura, que no la hay, son pocos y la verdad es que no lo manifiestan tanto".
Granata se había llevado una gran sorpresa cuando llegó a votar a su mesa y se encontró con que una de las autoridades de mesa tenía puesto un pañuelo verde, señal de que estaba a favor del aborto legal. Esa imagen no le gustó nada a Granata que tampoco ocultó su ofuscación.




