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Adolfo Bermejo podría haber mirado para otro lado

Editado por Manuel De Paz
mdepaz.2015@gmail.com

Inusual y reciente. Algo novedoso y de interés público. Esas son algunas de las definiciones de la palabra "noticia". Este lunes 17 de agosto fui sorprendido por una de ellas. Tres hijos del legislador peronista Adolfo Bermejo (una mujer y dos varones) habían sido detenidos por participar de una fiesta clandestina en un quincho de Maipú.

Apenas vi el título, me asaltó el prejuicio, y me lo imaginé a ese padre tratando de minimizar las consecuencias del hecho, pero al adentrarme en la lectura de la información casi me caí de traste.

No estamos hablando de un Juan de los Palotes. Adolfo Bermejo llegó a ser senador nacional por Mendoza y fue candidato a gobernador de la provincia. Su apellido es marca registrada en Maipú, donde él y su hermano Alejandro han conducido el municipio durante más de veinte años de etapa democrática. Hoy es senador provincial.

En los últimos 30 años Adolfo ha estado vinculado de una u otra manera a la historia del peronismo local. Nunca descolló como político excepcional, ni fue un hombre de oratoria brillante ni de un carisma singular, pero tuvo la habilidad de estar casi siempre en ese escaso pelotón que todo partido político debe tener a la hora de la consulta, de los acuerdos o de la definición de candidaturas.

Cuando comenzó su raid de gestiones comunales yo solía pasar muy seguido por Maipú y siempre me llamaba la atención lo limpio y ordenado que se veía todo. Ser un buen gestionador municipal no es moco de pavo. En eso dejó su sello.

El límite

Pero en este caso particular no es su accionar partidario lo que ha generado la atención sino su decisión político-personal de actuar como corresponde ante un hecho donde lo que está en juego es su sentido de la paternidad, su cualidad de padre.

Debo admitir que me emocioné cuando al mediodía de este 17 de agosto leí el primero de sus dos Twitter con el que salía a poner las cosas en su lugar. Dice así:

"Podría mirar para otro lado, pero me siento muy avergonzado, triste y enojado por lo que tres de mis hijos hicieron en las últimas horas. Estuvieron en una fiesta, no cumplieron con la ley y espero que la Fiscalía interviniente haga lo que tenga quehacer con ellos",

El segundo tuit afirma:

"Vaya por este medio mi pedido de disculpas público por ese hecho porque si bien mis tres hijos son mayores de edad, no logré como padre que ellos se cuidaran, cuidaran a su familia ni al resto de la comunidad. Las leyes son para cumplirlas. Ahora más que nunca".

A Bermejo le avisaron en la madrugada de este feriado nacional de la detención de sus hijos. Bermejo reclamó entonces que "la fiscal actuara como debía hacerlo y no hiciera ningún tipo de diferencia con ellos porque deben hacerse responsables de que violaron la ley".

Preguntas incómodas

De los tres hijos del legislador, el mayor, de 30 años, es empleado de planta del Senado de la Nación y reporta a la senadora Anabel Fernández Sagasti, aunque su nombramiento es anterior a la llegada de ésta legisladora a su cargo. La chica tiene 22 años y el otro varón, 20.

Bermejo, que hoy tiene 59 años, quedó viudo a los 30 y debió hacerse cargo de sus tres primeros hijos. Luego tuvo dos más, al rearmar su vida personal con otra pareja. "Los amo, pero lo que han hecho es un acto irresponsable", remató.

¿Cuántos padres tendríamos la valentía y la templanza de hacer lo mismo? ¿Cuántos políticos declinarían hacer uso de su "chapa" de funcionario ante una situación similar? Hay que estar bien parado ante la vida para hacer algo así.

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