Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Tras idas y vueltas, a fines de agosto comenzará finalmente el debate por la muerte de Luciana Rodríguez (3), que tiene acusados a sus padres.
Ya tiene fecha uno de los juicios más importantes en Mendoza sobre maltrato infantil
Uno de los juicios más importantes que se desarrollará en el transcurso del año en la provincia ya tiene fecha para su reanudación. A fines de este mes, Jorge Coco Orellano (37) y Rita Evelin Rodríguez (25) volverán a sentarse en el banquillo de los acusados por la muerte de la pequeña Luciana Rodríguez (3).Precisamente el lunes 31 de agosto continuará el debate oral y público en la Séptima Cámara del Crimen, según informaron fuentes ligadas a la causa. Se espera que el proceso se extienda hasta el 7 de septiembre, fecha en que se conocerá la sentencia, según lo previsto.
El juicio tenía fecha para el 18 de mayo pasado, pero al abogado de Orellano, Raúl Aranda, solicitó unos peritajes psicológicos para su defendido. Fuentes judiciales aclararon que estos informes no cambiaron su situación procesal hasta el momento.Sucede que, como quedó probado durante la etapa de instrucción liderada por la fiscal de Capital Daniela Chaler, los expertos sostienen que el hombre sabía lo que hacía cuando golpeaba a la pequeña Luciana.En tanto que la defensora oficial de la madre de la víctima fatal, Silvina González, no planteó ningún otro inconveniente y espera el comienzo del debate. González defendía también a Orellano al principio de la causa, pero como la mujer le echó la culpa a su pareja por los golpes que le infringía a Luciana, no pudo seguir representando a ambos ya que sus versiones son contradictorias.Rodríguez enfrenta la acusación de homicidio agravado por el vínculo y por omisión impropia, en tanto que su concubino fue imputado por homicidio agravado por alevosía. En ambos casos, serán condenados a prisión perpetua si el tribunal los encuentra culpables.Una muerte conmocionante Luciana Rodríguez murió el 7 de enero del 2014, cuando tenía tres años. Esa noche, Coco Orellano la llevó hasta la clínica Santa María, ubicada sobre calle Federico Moreno. La pequeña tenía múltiples hematomas, el más grave de ellos en la cabeza, por lo que perdió la vida.Los profesionales de la Salud notaron que tenía lesiones compatibles con maltrato infantil y alertaron a la Policía. Orellano y Rodríguez fueron atrapados minutos después a media cuadra de la clínica, en una casa ubicada en calle Entre Ríos.El asesinato de Luciana generó un fuerte repudio social que también salpico a funcionarios gubernamentales, ya que existían denuncias previas de maltrato y las autoridades no le habían quitado la tutela de la niña. Seis funcionarios de la Dirección de Niñez Adolescencia y Familia (Dinaf) fueron imputados y llegarán acusados a juicio.




