Otra vez el distrito de Bowen vuelve a ser noticia por una revuelta en la calle que terminó con detenidos y lesionados.
En esta oportunidad la peor parte la llevaron tres efectivos de la comisaría 46 que terminaron internados y uno de ellos debió ser trasladado a San Rafael.
El domingo pasado en un hecho similar un joven perdió un ojo al recibir el impacto de un perdigón de goma. El disparo, a corta distancia, lo efectuó una auxiliar de la policía en medio de una batalla campal que se había suscitado a la salida de un local nocturno.
En la madrugada de hoy, dos efectivos de civil que estaban de franco y un agente en servicio intervinieron en una revuelta que se había suscitado en las cercanías de un pub.
Sin embargo, lejos de apaciguar las aguas, uno de los individuos reaccionó ferozmente y le propinó una paliza al personal policial.
Finalmente lograron disuadir a los violentos, el sujeto fue reducido y lo trasladaron hasta Alvear donde quedó alojado en los calabozos de la comisaría 14.
En cuanto a la situación de los efectivos policiales “acusan varios golpes en el pecho y el rostro y uno de los policías tuvo que ser derivado a San Rafael, para que le realicen más estudios, está en observación”, dijo el comisario Salomón Parra, titular de la jefatura departamental.




