Hay un imputado que es Mariano Luque, acusado de la privación ilegítima de la libertad de la joven, de quien no hay registros desde 2011. El lunes comienza el debate.

Va a juicio el caso de la desaparición de Soledad Olivera, en Lavalle

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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El caso de la desaparición de Soledad Olivera (28), la joven madre lavallina de quien nada se sabe desde el 18 de noviembre 2011, será llevado a juicio desde el lunes próximo con un solo imputado: Mariano Luque. Sobre él pesa la imputación de privación ilegítima de la libertad, que prevé una pena de hasta 6 años de prisión.

Soledad, madre de tres niños de corta edad, salió ese día de su casa en el barrio Paraíso Ana Curi, de Tres de Mayo, Lavalle, tras haber intercambiado varios mensajes con el acusado, quien es cuñado de Johana Chacón, la menor de 13 años que también desapareció, el 4 de setiembre del 2012, o sea casi un año después que Olivera, y también en Tres de Mayo. Hasta la actualidad  tampoco se sabe nada de ella.

El debate para saber qué pasó con Soledad se realizará a partir de las 9 del lunes próximo en la Segunda Cámara del Crimen, con el tribunal presidido por Mateo Bermejo e integrado por los camaristas Roberto Uliarte y José Valerio. Esta causa, en la que actuará como querellante por la familia Olivera Fernando Peñaloza –abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación–, fue elevada a juicio por elfiscal de Delitos Complejos Santiago Garay.

El caso

Soledad Olivera salió de su vivienda ese 18 de noviembre para dirigirse hasta la finca de Luis Curallanca, padrastro de Luque, de acuerdo con lo afirmado por varios testigos en la Oficina de Delitos Complejos. 

Antes de ir hasta la finca, y dejar a sus hijos en la vivienda, siempre según los testimonios aportados al fiscal, ella había intercambiado varios mensajes de texto con Mariano Luque, quien la había invitado a ir a su finca. A partir de estos mensajes su situación se complicó y derivó en su arresto el 26 de agosto del 2013. Casi de inmediato fue imputado de privación ilegítima de la libertad de la joven.

La desaparición de Soledad llamó mucho la atención de los investigadores y se dio un año antes de que se perdiera todo rastro de Johana Chacón, que habría sido vista por última vez, también cuando fue a la finca de Curallanca, quien era tutor de la chica y de su hermana, Beatriz, que está en pareja con Luque.

En el caso de Johana, regresó al mediodía del 4 de setiembre del colegio Virgen del Rosario en Lavalle, adonde asistía, pero nunca llegó al domicilio.

Desde el mismo colegio donde cursaba fueron impulsadas numerosas marcha para pedir por su aparición con vida, pero hasta hoy sigue sin ser encontrada.

Una de las hipótesis que provocan escalofríos es que no se descarta que la chica pueda haber sido asesinada y enterrada posiblemente en la misma finca o en algún lugar del desierto lavallino, aunque eso por ahora es una sospecha.