La escuela Lorca, de Godoy Cruz, donde la velaron, estaba atestada de familiares, alumnos y docentes. El policía ebrio que la embistió el martes junto a dos amigas continúa en el penal. Este viernes fue indagado.

Unas 300 personas despidieron a Tania, la joven atropellada por un policía que conducía borracho

Por UNO

Por Catherina [email protected]

Nadie quería estar ausente en el momento del triste adiós a Tania Páez (17), la chica que murió tras ser embestida el martes pasado por el policía Antonio Cruz, quien manejaba borracho su auto.

Desde la noche anterior todos los vecinos del barrio Parque Sur, donde vivía Tania con su mamá y tres hermanos, se agolparon cuando llegaron sus restos para ser velados. La cantidad de personas era incontable, tanto como ayer cuando era llevada al cementerio Memorial de Godoy Cruz. Según pudo conocer UNO, ella había pedido ser cremada.

En el velorio su abuelo materno, Juan, no se cansaba de repetir: “Era mi regalona. Toda su corta vida la tuve conmigo y esto es algo que no se puede describir. Lo mataría si se me permite esta expresión (al referirse al policía). El me quitó la mitad de mi vida. No pudimos donar sus órganos porque estaba toda destrozada, también gracias a él”.

En la puerta del aula y con la mirada fija hacia el cajón estaba su novio, Nicolás Giudice (19), con quien seguramente compartió los momentos más felices de su vida. “Teníamos como proyecto ser sólo felices y no nos dejaron. Lo único que pido es que se haga justicia”.

Los ojos de Nicolás y los del resto de la familia, amigos y vecinos estaban rojos de tanto llorar. No comprenden aún lo ocurrido.

El silencio dentro de la escuela repleta sólo era interrumpido por los sollozos, y es que “Tania era muy querida no sólo en la escuela sino en todo el barrio”, explicó una docente llorando sin consuelo.

En el pizarrón de la que fue su aula y donde estaba su ataúd cerrado, con su fotografía, se podía leer “Tania te amamos. Tania presente”, palabras rodeadas de varios corazones puestos con una tiza como tantas veces ella habrá usado como alumna. A medida que se acercaba la hora del saludo final no dejaban de llegar personas, muchas incluso con sus pequeños bebés en los brazos.

Nadie quería estar ausente. A las 17 en punto los gritos desgarradores de la mamá, hermanos, su adorado abuelo Juan y sus tías marcaron la hora en que se la iban a llevar. No hubo insultos, ni otras expresiones contra el policía que provocó su muerte. Todos, sin distinción, se limitaron a caminar despacio tras el féretro con mucho respeto, como ella se merecía.

Sigue grave en el Central una de las chicas Las chicas atropelladas por el policía que manejaba ebrio en Godoy Cruz continúan internadas. La de 16 años sigue en terapia intensiva del Hospital Central y hasta el momento no puede ser operada de la fractura de pelvis que sufrió. La adolescente de 14 años mejora en una sala común del hospital Notti.

Lorena Castro (16) permanece en terapia intensiva del Central, donde según los médicos evoluciona muy bien de la cirugía que le hicieron en la mañana del miércoles luego de sufrir un estallido de vejiga.

En la mañana de ayer habían decidido operarla de la fractura de pelvis que tiene como consecuencia de haber sido atropellada por el Renault 21 del policía Antonio Cruz (46), pero se descompensó poco después de que le sacaran el respirador.

Debido a esto los médicos volvieron a colocarle el respirador y decidieron no operarla por el momento ya que aún no está clínicamente en condiciones de ser sometida a una nueva cirugía.

Mientras tanto, Melani Puebla, de 14 años, sigue en el Notti, donde en una sala común se repone de una fractura de cadera. Los galenos destacaron que lo importante es que se encuentra fuera de peligro.