Un exgendarme que está acusado de cometer un abuso sexual en Guaymallén a su hijastra continuará alojado en la cárcel pese a que intentó demostrar que no se fugará si recupera su libertad.

Los abogados del hombre de 65 años –se reserva su identidad para resguardar la de la víctima- solicitaron por segunda vez el cese de la prisión preventiva asegurando que el hombre siempre se ha sometido a proceso y que tiene arraigo en sus hijos mayores.

Seguir leyendo

La fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo emitió un dictamen negativo y el juez Diego Lusverti le terminó bajando el pulgar a la solicitud, por lo que el exgendarme seguirá alojado en el penal mientras avanza la investigación por el abuso sexual en Guaymallén.

once-internos-del-penal-san-felipe-coronavirus-fueron-trasladados-al-penal-campo-cacheuta.jpg
El acusado de abuso sexual en Guaymallén está alojado en el penal de San Felipe.

El acusado de abuso sexual en Guaymallén está alojado en el penal de San Felipe.

La causa se inició en diciembre de 2020 cuando el hombre vivía junto a su pareja de 39 años en un domicilio ubicado en Dorrego. Allí también residía dos hijos de ambos y otra menor de 13 años, hija solamente de la mujer.

La acusación sostiene que una noche de ese mes tuvieron una salida familiar. Al regresar y acostarse, la mujer se despertó y se dirigió a la habitación de su hija porque escuchaba ruidos. Allí se encontró con su novio que estaba manoseando a la menor de edad. La mujer lo sacó de la casa y se dirigió inmediatamente a radicar la denuncia.

El hombre fue imputado en un principio por abuso sexual simple agravado por la convivencia pero quedó libre ya que es un delito excarcelable –de 3 a 10 años de cárcel- y no tiene antecedentes. Durante esos días se presentó a la Fiscalía cada vez que fue citado –por eso sus abogados sostienen que no hay riesgo de fuga-.

Sin embargo, fue acusado de merodear al menos en dos ocasiones el domicilio de la víctima pese a existir una prohibición de acercamiento. Además, cuando la menor declaró en cámara Gesell brindó detalles no solamente del abuso sufrido esa noche sino de varios hechos similares que venían ocurriendo desde hace un año y medio.

Con estos elementos, la fiscal Rumbo agravó la imputación a abuso sexual con acceso carnal agravado –de 8 a 20 años de prisión- y ordenó la detención del exgendarme, la cual hoy fue ratificada por segunda vez.