Por Rosana [email protected]
Ocurrieron en dos fincas de Fray Luis Beltrán, en donde la misma banda ya dio varios golpes. En una casa encontraron a tres hermanitos solos e igual la desvalijaron.
Una banda con un falso policía provocó 3 asaltos al hilo
La banda que lideraría un falso policía y que al parecer se ha afincado en la zona de Fray Luis Beltrán, Maipú, concretó tres asaltos en fincas vecinas en escasos minutos. En una de las casas, en las que entraron bajando las puertas a patadas, había tres hermanitos solos, pero eso no los detuvo y de allí huyeron con $17.500 y un cheque de $10.220.
En la vivienda contigua robaron $7.600. Cuando escapaban llegó la policía y hasta hubo un tiroteo, pero lograron fugarse con la plata.
Los vecinos de la calle San Martín a un kilómetro de la ruta 20 –en donde todo el mundo no sólo conoce a sus vecinos sino que también identifica sus vehículos– contaron que el lunes como a las 18 vieron un Renault Mégane verde oscuro que no era de la zona, pero algunos pensaron que podría tratarse de un comprador que recorría el lugar.
“En ese auto se movía la banda. Primero intentaron entrar en una casa de la finca de enfrente, en donde al parecer no encontraron nada de valor y después, cerca de las 22, vinieron acá justo cuando los chacareros que viven en esa casa habían ido a un almacén. Me dicen que uno llevaba un chaleco antibala y llegaron gritando que eran de la Policía. Ahí se encontraron a los tres niños solos, pero no les importó nada. Revolvieron todo hasta que dieron con la plata y el cheque”, contó Juan Estelrich, el dueño de la finca en la que irrumpieron los delincuentes.
La casa a la que se refiere es la de Marta Aguirre (38), cuyo marido había cobrado hacía poco el dinero de la cosecha de ajo ($17.500 en efectivo y un cheque del banco), algo que evidentemente la banda sabía.
No conformes con ese botín y confiados en la confusión que generaba que el líder fuera vestido de policía, los asaltantes también bajaron a patadas la puerta de la casa contigua, en donde cenaba la familia de otro chacarero. Allí se encontraron con la resistencia de Hilario Giménez Baca (46), quien intentó frenar a los tres maleantes. Pero uno de éstos le asestó un par de golpes en la cabeza con la culata de un arma y lo dejó tendido.
Lo que la banda no sabía era que afuera de la casa estaba uno de los hijos mayores, un joven de 17 años, quien al escuchar los gritos salió a pedirle ayuda a un vecino. Desde allí alertaron a la Policía y unos minutos más tarde acudía al lugar un móvil.
La llegada de la policía aceleró el tercer asalto, en el que ya habían conseguido $7.600 y una notebook. Al ver a los uniformados, la banda –de cinco delincuentes– huyó corriendo por el medio de la finca. Allí demostraron que las armas que empuñaban funcionaban cuando emprendieron un tiroteo con la policía. En la fuga, el que sería el líder tiró el chaleco antibalas que usaba y un bolso en el que se encontró sólo un tensiómetro que habían robado en la última vivienda que atacaron. Allí, la policía encontró el Renault Mégane de la banda, que pertenece a una mujer de Luján.




