Por Enrique Pfaab
Ocurrió por la madrugada. La mujer policía quedó desmayada. Este caso se suma a la larga lista de robos en dependencias de las fuerzas seguridad.
Una auxiliar fue golpeada y asaltada en la sede de la Policía Rural de Junín
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Aprovechando la oscuridad y lo desolado del lugar, un grupo de hombres armados asaltó en la madrugada de este domingo un destacamento policial en Junín, en el Este mendocino. La banda redujo a la única persona que estaba de guardia: una auxiliar. La ataron, le dieron un golpe que la desmayó y se llevaron armas y otros elementos. Hasta ayer había fuertes operativos en la zona, pero el caso seguía impune.
Ocurrió poco antes de las 2 de ayer en el destacamento de la Policía Rural que se ubica en la Ruta Provincial 61, que une las villas juninenses de Barriales y Rodríguez Peña. El destacamento, que está cerca de la usina eléctrica ubicada en el cruce de las rutas 60 y 61, era custodiado en ese momento por un solo efectivo, la auxiliar Ivana Noemí Pereyra.La mujer fue sorprendida por un grupo de entre tres o cuatro hombres armados –según logró relatar después– que la redujo y la desmayó de un golpe en la cabeza.Luego la banda se apoderó de la pistola reglamentaria de la auxiliar, un celular corporativo Nokia (261-3893320), dos escopetas Pietra Beretta, un chaleco antibalas, un televisor, elementos personales de Pereyra y una computadora de escritorio, que estaba dentro de la oficina.Cuando la uniformada recuperó la consciencia minutos después y pudo librarse de sus ataduras, los asaltantes ya habían huido y Pereyra no supo lo habían hecho del lugar en algún vehículo.La auxiliar logró pedir ayuda y una ambulancia la trasladó al hospital Perrupato, donde quedó internada algunas horas en observación, pero en buen estado general.Luego de conocido el hecho, se desplegó por toda la zona un fuerte operativo, que hasta el momento no dio ningún resultado.La causa judicial recayó en la oficina fiscal en turno, de la Unidad Fiscal de Rivadavia-Junín.Antecedentes A principios de julio del año pasado se produjo un hecho parecido en el destacamento del distrito Santa María de Oro, en Rivadavia.Un hombre que ingresó a pedir auxilio terminó siendo el atacante. Eso fue lo que sorprendió al suboficial Walter Guerra (25), que a las 23.30 estaba solo en el flamante destacamento policial.El asaltante, a punta de cuchillo y apoyado por un cómplice que ingresó inmediatamente después, redujo a Guerra, que quiso resistirse pero recibió un corte de poca profundidad detrás de la oreja derecha. Los arriesgados delincuentes se llevaron la pistola reglamentaria de policía, una escopeta Itaka, un chaleco antibalas y otros objetos.Sin efectivos suficientes Desde hace ya mucho tiempo las unidades policiales de la zona Este no tienen efectivos suficientes para cubrir todos los destacamentos y la gran mayoría apenas queda custodiado por un solo policía, que no se puede mover de allí.La mayoría de la fuerza policial está afectada a los grupos operativos de patrullaje que dependen directamente de las jefaturas departamentales y de la jefatura distrital.




