Estaba encargado del pago a proveedores en una compañía constructora de Maipú. Durante cuatro años desvió fondos a sus cuentas bancarias.

Un estafador deberá devolver un millón de pesos a la empresa donde trabajaba

Por UNO

Un hombre que fue condenado por la Justicia penal por realizar una millonaria estafa a una empresa constructora donde trabajaba, deberá devolver peso por peso el dinero robado, según se determinó en el fuero civil.

La fraudulenta historia tiene sus inicios a mediados de 1998, cuando José Enrique de los Santos fue contratado por José Cartellone Construcciones Civiles S.A. El hombre comenzó realizando tareas administrativas en el lugar. La empresa tiene varias sedes en distintos puntos del país, entre ellos, uno sobre avenida Rodríguez Peña, en Maipú.

El trabajador estuvo varios años al servicio de la constructora y se ganó la confianza de sus jefes. En 2005 fue trasladado al Departamento de Tesorería y Finanzas, donde estuvo encargado de efectuar los pagos de proveedores y servicios. Esto lo realizaba mediante transferencias bancarias y cheques.

El mecanismo era que De los Santos operaba el traspaso del dinero previo ser autorizado por dos firmas electrónicas de los gerentes. Durante años realizó estos trámites sin inconveniente, ganando aún más la confianza de sus directivos.

Sin embargo, a fines de 2012, el contador de la empresa notó movimientos extraños. Algunas de las transferencias realizadas no estaban asentadas en los registros contables. Es por esto que comenzó a poner la lupa en los pagos.

De esta forma se descubrió que había dos cuentas bancarias que recibían las remuneraciones como si fueran proveedores, pero en realidad pertenecían al empleado en cuestión. Estas operaciones fraudulentas databan de septiembre de 2008. Obviamente, en noviembre de 2012 el hombre fue despedido de la sociedad anónima.

También se realizó una denuncia penal, donde la constructora actuó como querellante. Los peritos contables determinaron que De los Santos realizó 231 transferencias a sus cuentas por una suma total de $1.044.089. Se realizó un juicio abreviado donde el acusado admitió los hechos y fue condenado en la Sexta Cámara del Crimen a una pena de dos años de prisión en suspenso bajo la calificación de defraudación por administración fraudulenta

Los afectados no se detuvieron allí e iniciaron una demanda civil reclamando el total del dinero sustraído en concepto de daño material más 40 mil pesos por los honorarios pagados en sede penal.

El estafador compareció ante la jueza Rosana Moretti y negó los hechos. En su defensa argumentó que las transferencias cuestionadas siguieron el protocolo interno para ser aprobadas y que eran salarios extras por sus labores, algo que el contador olvidó informar al directorio. Sobre su condena en el fuero penal, dijo que su abogado no le dio las explicaciones técnicas para poder ejercer su defensa.

El magistrado civil consideró que la defensa "no sólo luce inverosímil, sino extemporánea porque una vez admitido el ilícito en sede penal el reconocimiento del mismo, como base de una sentencia condenatoria hizo cosa juzgada".

También tuvo en cuenta el análisis que realizó en el juicio el contador del Cuerpo Médico Forense, quien estableció que la prueba era irrefutable ya que muestra las irregulares transferencias realizadas.

La Justicia civil terminó condenando a José Enrique de los Santos a pagar una suma de 1.103.525 pesos a la empresa. Esto deberá hacerse efectivo en un plazo de diez días, a menos que el demandado recurra el veredicto e insista ante una Cámara de Apelaciones en lo Civil.

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