Entre plegarias murmuradas y algún gesto de presunta bendición, el hombre le lanzó a la dueña de casa algunas frases con doble sentido. Las actuaciones fueron caratuladas como abuso sexual simple.

Un curandero trucho quedó detenido en Rivadavia por manosear a una clienta mientras la "sanaba"

Por UNO

Por Enrique Pfaab

RIVADAVIA– Un hombre que asegura ser curandero fue detenido en Rivadavia después de ser

acusado por una vecina de haberla manoseado cuando le "sanaba" su vivienda.

El extraño caso ocurrió en el distrito Los Campamentos hace 10 días y recién pudo ser

resuelto por la policía esta semana, cuando se ubicó y detuvo al hombre denunciado. Pese a esto

ayer era poca la información sobre el caso ya que el Primer Juzgado de Instrucción dispuso el

secreto de sumario y solicitó una serie de pericias para confirmar la existencia del delito y la

autoría responsable de quien hoy está preso en la Alcaidía de Junín.

La mujer que presentó la denuncia en el destacamento policial de la villa de Los Campamentos

sostuvo que hace un tiempo había contactado a un curandero para que sanara su hogar con la creencia

de que esto mejoraría su suerte y que produciría un efecto positivo en quienes moran en la sencilla

casa. Un martes a la tarde el supuesto manosanta se apersonó en el domicilio y comenzó su ritual.

Entre plegarias murmuradas y algún ampuloso gesto de presunta bendición, el hombre le lanzó a la

dueña de casa algunas frases con doble sentido que hicieron que la mujer comenzara a sentirse

incómoda.

Pese a esto la clienta quiso que el hombre completara su ritual, pero en cambio el curandero

comenzó a acercarse a la víctima y a acariciarla. Fue en ese momento que la vecina reaccionó y le

pidió que se retirara de su casa. El hombre se negó y se produjo un forcejeo. Luego, quizá

amedrentado por la firme oposición de la dueña de casa, el curandero salió de la vivienda y se fue

en su auto.

La creyente se sintió ultrajada y se presentó en el destacamento policial para relatar lo que

había padecido, sosteniendo además que quería evitar que otras mujeres padecieran tan traumática

experiencia. Con muy pocos datos en su haber la policía inició una investigación que no había

arrojado resultados positivos hasta que este fin de semana el curandero denunciado regresó a Los

Campamentos para hacer otro "trabajo".

La presencia del hombre en el vecindario fue detectada por su víctima, quien dio la alerta

inmediata al destacamento y desde allí partió una comitiva policial que capturó al manosanta cuando

éste se encontraba en otro procedimiento de sanación.

Las actuaciones fueron caratuladas como abuso sexual simple y fueron remitidas al juzgado en

turno, en donde se ordenó la detención.