Pablo Vargas (40) regresaba a su casa de Carrodilla, con su esposa y dos hijos menores. Un delincuente apareció y quiso robarle. El médico le echó el auto encima, pero el maleante logró eludirlo y le disparó con un calibre 32 largo.

Un conocido cardiólogo recibió un balazo que casi le llega al corazón cuando intentaron asaltarlo

Por UNO

El conocido cardiólogo y clínico médico del Hospital Español Pablo Vargas (40) fue una víctima másde la inseguridad cuando el lunes regresaba a su casa de Carrodilla,Luján, junto con su esposa y

dos hijos menores de edad. Para esquivar una calle rota disminuyó la velocidad de su auto, hecho

que por poco le resultó fatal. Un delincuente apareció en forma intempestiva para asaltarlo. Vargas

le echó el auto encima pero con tanta mala fortuna que el maleante logró eludirlo y le efectuó un

disparo con un revólver calibre 32 largo.

El proyectil se le incrustó al profesional en el brazo izquierdo, siguió su trayectoria y

quedó alojado en el tórax cerca del corazón.

Sólo por un milagro el joven profesional salvó su vida tras haber permanecido 48 horas en la

sala de cuidados intensivos.

El grave suceso ocurrió el lunes alrededor de las 22.30 pero nunca fue informado oficialmente

por la policía, cuando Vargas iba en su auto VW Voyage rumbo a su casa, en el barrio Liceo de

Carrodilla.

Vargas circulaba por la calle Boedo, que estaba totalmente rota según explicó, y se vio

obligado a detener la velocidad. Ese momento fue aprovechado por uno de los dos maleantes (llevaba

capucha) para bajarse de la paredita donde estaba sentado y correr hacia el auto del cardiólogo

para asaltarlo.

El profesional se percató en el acto de que tanto él como su familia estaban en alto riesgo y

por esa razón decidió tirarle el auto encima, pero el asaltante logró esquivarlo. Ya teniendo el

arma en la mano le efectuó un disparo que le impactó primero en el brazo izquierdo y luego en el

tórax casi a la altura del corazón ante la mirada aterrorizada de su esposa y de sus pequeños hijos

de 10 y 11 años.

La brusca maniobra que efectuó el médico lo hizo caer con el auto en una acequia. Ante la

demora del 911 y al percatarse de que su vida estaba en peligro llamó a su hermano Raúl, que

también es médico, y pidió socorro mientras el delincuente escapaba.

En el acto fue llevado al Hospital Español, donde fue intervenido quirúrgicamente para

extraerle el proyectil y permaneció varias horas en terapia intensiva. Ayer fue trasladado a una

sala común en el pabellón 8 segundo piso.

En diálogo con

UNO, el profesional atribuyó el hecho "a que la calle estaba rota –extrañamente al

día siguiente la Municipalidad de Luján la reparó– porque en caso contrario yo hubiera doblado

normalmente sin necesidad de pasar por allí. Me balearon por una calle en esas condiciones no se

puede creer... exclamó indignado a la vez que remarcó que "podía haberme muerto delante de mi

esposa y mis hijos, tuve suerte.

Sin embargo en un momento pensé que me hubiera podido rematar delante de ellos", concluyó

Vargas.