El único condenado por el crimen de María Soledad Morales, cometido en 1990, dijo que “todo este tiempo, un inocente estuvo preso en Catamarca".

Tras salir en libertad Luque insistió en su inocencia

Por UNO

Guillermo Luque salió hoy en libertad luego de que la justicia le concediera el beneficio de lalibertad condicional al cumplirse dos tercios de la condena de 21 años que recibió por encontrarlo

culpable de la muerte de María Soledad Morales.

"Todo este tiempo, un inocente estuvo preso en Catamarca", expresó Luque a la prensa, al

retirarse de los tribunales catamarqueños, luego de ser notificado de su libertad por la jueza de

Ejecución Penal Alicia Elizabeth Cabanillas.

La libertad condicional había sido requerida por el propio condenado y le fue otorgada un día

después de que cumpliera 14 de los 21 años de prisión a los que fue condenado por el delito de

violación seguida de muerte.

Si bien desde el año 2003 Luque gozaba del beneficio de salidas transitorias para trabajar en

una escribanía, con la resolución de hoy queda habilitado para no regresar al penal de la capital

provincial.

"Déjenme ir para reencontrarme con mis afectos, mis hijos y mi familia", expresó Luque al

salir del edificio judicial, oportunidad en la que adelantó que en el transcurso de las próximas 48

horas dará una conferencia de prensa.

El condenado por la violación y muerte de la estudiante catamarqueña de 16 años llegó pasadas

las 11.30 a los tribunales de San Martín y Tucumán, en compañía de su abogado, Oscar Romero, quien

fue el primero en dar a conocer a la prensa la decisión de la jueza.

"A Guillermo Luque se le concedió la libertad condicional por haber cumplido con todos los

requisitos establecidos por ley y haber demostrado una excelente conducta en el penal", expresó

Romero.

El abogado dijo que desconoce si Luque seguirá en la provincia, aunque destacó que por

hallarse bajo libertad condicional debe cumplir una serie de requisitos.

Al ser consultado por periodistas sobre si tomará contacto con la familia Morales, el propio

Luque respondió: ¿Por qué lo tendría que hacer?.

Tras la decisión judicial, Ada Morales, madre de María Soledad, dijo: "Lo que más me duele es

que todavía no tengan arrepentimiento alguno, no tienen el dolor".

La mujer aseguró que no obstante será "respetuosa" a pesar de su "inmenso dolor" y manifestó

que cree "en la Justicia de Dios".

"Espero no encontrarme con ninguno porque eso sería para mí como otra puñalada", dijo entre

lágrimas al canal Todo Noticias.

En tanto, este mediodía, la monja Martha Pelloni, quien era directora del colegio al que

concurría María Soledad y encabezó las marchas de silencio que se realizaron en Catamarca en

reclamo de Justicia, expresó: "Luque tendría que haber estado preso 25 años".

María Soledad desapareció el 8 de septiembre de 1990 después de haber participado de una

fiesta de estudiantes y dos días después fue encontrada asesinada en Parque Daza, en las afueras de

la capital catamarqueña.

La familia, compañeros del colegio y habitantes de la provincia denunciaron que detrás del

crimen estaban "los hijos del poder" y organizaron marchas de silencio.

El caso tomó notoriedad nacional y el Gobierno Nacional dispuso la intervención de la

provincia que estaba bajo el poder de la familia Saadi.

El 28 de febrero de 1998, tras un segundo juicio -el primero fue anulado por la recusación de

uno de los jueces-, Luque, hijo de un ex diputado nacional, fue condenado a 21 años de cárcel y

otro acusado, Luis Tula, a 9, como partícipe secundario del crimen.

Tras ese debate se iniciaron actuaciones en primera instancia para establecer las

responsabilidades en el encubrimiento del crimen, aunque esas causas no prosperaron.