Por Enrique Pfaadpfaad.enrique@diariouno.net.ar
Fuertemente armados cuatro sujetos sorprendieron, golpearon y maniataron a sus víctimas durante cuatro horas para asaltarlas y llevarse un cuantioso botín. Testimonios de las víctimas.
Tras el violento asalto en Rivadavia: “Nos ataron primero con sábanas y después lo hicieron con alambres”

Cuatro hombres armados redujeron a una familia de una zona rural de Rivadavia y se llevaron dos camiones, ganado vacuno, dinero en efectivo y una escopeta.
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Para llegar a la casa de la familia Boscariol hay que tener la intención de hacerlo. No se pasa por allí por casualidad, no está a mitad de camino de nada, no se va porque sí. Está en el interior del departamento de Rivadavia, donde sólo viven los que entienden el sacrificio como su destino.
“Eran cuatro y había uno que era violento y que le pegó a mi mamá varias bofetadas y a mi papá algunas patadas en las costillas y un golpe en la cara. Los otros tres parecían más tranquilos. Eran todos jóvenes y tenían la cara tapada”, contó ayer Mario Boscariol (22), el hijo de Juan Antonio (54) y Lidia (50). Los tres fueron las víctimas de este asalto, que comenzó cerca de las 23 y que duró al menos unas 4 horas. La casa está en un paraje apenas poblado del distrito El Mirador llamado Las Yegüitas. Sólo se llega allí preguntando; los pocos que conocen bien el camino son los vecinos de la región y los camioneros, ya que los Boscariol tienen una ripiera.
“Los hombres le decían a mi papá que les entregara la plata, ‘vos tenés, porque de acá salen muchos viajes’, le decían”, recuerda Mario. La banda –“no sé cómo llegó hasta acá”, dice el joven– irrumpió en el domicilio de la familia a eso de las 23. Estaban todos armados y con los rostros cubiertos. En ese momento en la casa estaba el matrimonio solo. Los tiraron al suelo y les comenzaron a pedir el dinero. “Mi papá me contó que él les mostró una boleta de compra de gasoil de $5.000, que todavía estaban en un tanque, sobre uno de los camiones, y les dijo que no tenía efectivo”.
Pero los ladrones no entendían razones. Mario llegó a la casa a las 2 y apenas se bajó de otro de los camiones fue reducido por los asaltantes. “Me encañonaron, estaba oscuro y no los vi bien. No puedo dar una descripción de ellos”, contó. “Primero nos ataron con sábanas y después a mí y a mi papá nos volvieron a atar con alambres”, agregó.
Los delincuentes se alzaron con una cifra de efectivo no precisada. “Yo tenía $7.000 y también se llevaron las billeteras de todos, donde también había algo de plata”. Después cargaron algunas cabezas de ganado vacuno en uno de los camiones, un Dodge 1.000, y se apoderaron de las llaves de otro camión similar. Finalmente huyeron, llevándose además una escopeta doble caño calibre 16 y una caja de cartuchos.
“Han encontrado los camiones abandonados en la zona de Montecaseros y ahora los están trayendo para acá”, contó Mario Boscariol. Agregó que “no sabemos todavía cuánto ganado se llevaron. Han mezclado los animales en los corrales, algunos se han escapado y no hemos podido reunirlos y hacer un recuento, todavía”, dijo.
Además el joven contó que “nunca nos había pasado algo así” y agregó: “Vivimos de la ripiera, de la cosecha, de lo que se pueda. Hoy saldremos a cosechar”.