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Andrés Arce (31) fue arrojado desde un auto en el Bº Sarmiento de Godoy Cruz. Allí le dispararon desde dos vehículos. Antes de la balacera, el hombre había sufrido varias quemaduras, presuntamente provocadas con cigarrillos
Torturaron a un hombre quemándolo y lo acribillaron de 6 tiros
Un mensaje mafioso. Eso pareció ser el asesinato de un hombre de 31 años, que en apariencia fue torturado quemándole la piel con cigarrillos y luego acribillado de más de 6 disparos en el barrio Sarmiento de Godoy Cruz, muy cerca del Campo Papa. Si bien los investigadores no se animaban a relacionar el crimen con las bandas que se disputan el control del oeste godoicruceño, a las claras el homicidio evidenció un bestial ensañamiento con la víctima, propio de esos enfrentamientos. Unas 8 horas antes, otro asesinato ocurrido en Guaymallén tuvo como víctima a un joven de 28 años, ultimado a puñaladas.
En la calurosa siesta de ayer, varios de los vecinos de Salvador Arias y Monte Hermoso tenían las puertas y ventanas de sus casas abiertas y de hecho varios habían sacado sillas a la vereda, con la ínfima esperanza de que en algún momento les llegara un respiro que pudiera refrescar la tarde. Eso explica que varios lugareños fueran testigos del espantoso asesinato que cerca de las 15.40 se concretó en esa esquina.
Según contaron, a esa hora allí se detuvo un auto y de él arrojaron a un hombre con el torso desnudo que cayó duramente contra el asfalto, como si estuviera inconsciente. Apenas cayó, desde dos vehículos, a los que sólo identificaron como negro y rojo, comenzaron a dispararle a quemarropa. Segundos después, los ocupantes de esos autos escaparon a toda velocidad.
En el momento, esos vecinos alertaron a la policía y en pocos minutos la cuadra se llenó de móviles.
El escenario hablaba por sí solo. Alrededor del cuerpo estaban regadas más de una decena de vainas de calibre 9 milímetros y cuando los peritos revisaron el cuerpo constataron que al menos seis de esos proyectiles habían hecho blanco en la humanidad de Andrés Alejandro Arce (31), un hombre que vivía en el barrio Huarpes.
Pero el cadáver de Arce no sólo había recibido esos disparos. Según pudieron observar los peritos, antes de ser acribillado debieron torturarlo, ya que presentaba varias heridas de quemaduras en distintas partes del cuerpo, que podrían haber sido provocadas por cigarrillos.
Ayer trascendió que Arce tenía antecedentes policiales desde 2003.


