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Isabel Ramos estaba junto con su mucama, Sandra Romero, en su casa de la Quinta Sección. Los ladrones entraron con una amoladora y destruyeron la caja fuerte.

Tenían todo previsto en el asalto a una abuela de 91 años en el que le robaron 50 mil pesos

Por Catherina Gibilaro

cgibilaro@diariouno.net.ar

Desde largo tiempo bandas de delincuentes organizadas cuentan con un fuerte apoyo logístico y la proporción de datos que les permiten dar golpes mayúsculos especialmente en la Sexta y Quinta secciones de Mendoza, haciendo inteligencia previa. Esto obviamente no les comporta ningún riesgo.

El último gran asalto se registró a las 0.40 de ayer en la calle Martín Zapata al 700 de Ciudad, donde reside Isabel Ramos (91), quien estaba acompañada a esa hora  por su mucama, Sandra Romero (45), a quien hombres armados le robaron la suma de $50.000 de una caja fuerte.
Ambas fueron sorprendidas por tres asaltantes que ingresaron por el patio de la vivienda. La tarea para los maleantes no fue para nada difícil ya que se trataba tan sólo de reducir a dos mujeres, una de ellas de 91 años.Y eso fue lo que hicieron. A la dueña de casa la llevaron bajo amenaza hacia el baño mientras que a su mucama la encerraron en una habitación. A partir de ese momento se pusieron manos a la obra, porque el objetivo era una caja fuerte que estaba empotrada en una de las habitaciones.Tenían todo previsto, a tal punto que se habían preparado con todos los elementos necesarios para no fracasar en el intento por abrirla.Y una de las herramientas que consideraron de vital importancia fue una amoladora, que les posibilitó no hacer demasiado esfuerzo para lograr su propósito.Uno de los maleantes comenzó el trabajo “artesanal”;  poco y nada les preocupaba el ruido que hacían  para hacerse del dinero.No descuidaron ningún detalle porque también cada uno de ellos había tomado la precaución de actuar con guantes para de esa manera no dejar rastro alguno.La tarea no fue fácil pero tenían todo el tiempo a su disposición. Y así prosiguieron su trabajo utilizando una precisión milimétrica.Finalmente después de un buen rato lograron abrirla y se encontraron con el botín de $50.000 en efectivo que fueron embolsando y luego, tomando todas las precauciones para no dejar rastros que puedan llevar a su identificación, salieron de la casa por el mismo lugar por donde habían ingresado.Las dos mujeres, mientras tanto, alcanzaron a salir de su encierro y llamaron al hijo de la dueña de casa para contarle lo ocurrido.También en conocimiento del hecho pusieron a la policía, que sospechó que una camioneta Toyota Hilux color champán era la de los ladrones, quienes tomaron por Boulogne Sur Mer en dirección hacia Godoy Cruz. Fueron detrás de ellos pero no pudieron atraparlos.La causa se encuentra radicada en la Oficina Fiscal Nº2 del barrio Cano, donde fue caratulada como robo agravado.Diario UNO intentó hablar con la dueña de casa pero un familiar decidió que no era oportuno.

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