Irma K, la señora de 77 años que mató a un ladrón que intentaba ingresar a su casa de Rosario recordó que su finado marido le había dejado el arma -"chumbo" le decía- para que se defendiera ante cualquier caso de inseguridad. "Yo me tenía que defender, eso me decía mi marido", recordó.
En la madrugada del lunes la anciana fue a oscuras por toda su casa luego de entender que dos ladrones intentaban entrar mientras la insultaban.
Los mismos maleantes le dieron la idea: "Vieja puta ¿querés chumbo" le dijeron y fue justamente la palabra chumbo la que le recordó que su marido guardaba el arma en la mesa de luz.
Una vez que alcanzó el arma volvió a la puerta por donde intentaban ingresar los pibes chorros. "Estos me matan, pensó" y luego escupió la frase que se convirtió en la más repetida de lo que va de la semana: "Querés chumbo, tomá chumbo". Posteriormente disparó.
El difunto esposo de Irma trabajó como encargado de edificios y por eso tenía el arma, según explicó la abuela que, por orden de la fiscalía, tenía hasta ayer una guardia policial.
Se esperaba que en estos días su hijo, que vive en Buenos Aires, se la llevara lejos para darle contención y evitar cualquier represalia.


