Las conversaciones telefónicas entre la “bruja” Mónica Castro y la viuda del médico León Domingo Burela (64) confirmaron, para los investigadores, el plan macabro pergeñado por la mujer de la víctima, Elizabeth Ventura.
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“¿Vos sos la que guardás secretos? Decile, pues, que mataste a tu marido... que mandaste a matar a tu marido... si le contás todo, decile que vos mandaste a matar a tu marido…”, le dice la tarotista a la viuda, en una discusión telefónica de quienes eran íntimas amigas y vecinas.
Burela, también llamado “Mingo” por sus amistades, fue baleado en la nuca a mediados de abril. Primero se creyó que había sido un asalto pero los investigadores comenzaron a sospechar de la viuda.
Esas sospechas dieron sus frutos y terminaron en la detención de la mujer y de su amiga. Ambas eran unidas desde hace años y la segunda le hacía “trabajos” desde hace casi una década.
Por esos “trabajos” Ventura la pagaba $500 pesos todos los meses y según el expediente, también le abonaba un alquiler.
Al momento de las detenciones, la fiscal Claudia Ríos y los investigadores se encontraron con que “la bruja” había hecho ciertos trabajos tendientes a impedir ese desenlace. No funcionaron.
En el expediente figuran las desgrabaciones de las conversaciones telefónicas.
Allí, Castro discute con la viuda de Burela porque consideró que habló de más: “Todos los mocos que te has mandado, se te salen. No tenés códigos, no tenés secretos, no se puede confiar en vos”, le manifiesta según lo que consta en la Justicia.
Además de las dos personas detenidas, se busca aún a una persona que actuó de sicario y que habría sido presentado por Castro.



