Lo dijo la madre de la embarazada que murió atropellada por el celador de Junín acusado ahora del abuso de un niño.

“Sólo quiero que el hombre que mató a mi hija pague su culpa”

Por UNO

Por Enrique Pfaab

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A Nancy la asfixia la angustia. La semana que viene se van a cumplir dos años de la trágica muerte de su hija Marianela y no sabe si la Justicia le dará las respuestas que ella busca. “Yo no quiero plata. No me interesa. Por más que me dieran millones de pesos no voy a recuperar a mi hija ni al bebito que esperaba. Yo sólo quiero que se haga lo que corresponde y que el hombre que la mató pague su culpa”, dice.

Ese hombre es Diego Molina (29),  quien a  primera hora de la mañana del 26 de septiembre de 2013 conducía su Volkswagen Gol en estado de ebriedad y embistió a Marianela Olmos (21), que iba al centro de salud de La Colonia (Junín) para realizarse un control en su quinto mes de embarazo. Molina escapó y fue detenido poco después en su casa. Hace un mes fue acusado de otro delito, el de abuso sexual contra un niño de 6 años que va a la escuela en donde es celador.

Marianela tenía dos hijos de 2 y 4 años. “No puedo hablar de ella”, dice su madre, Nancy Taboada, y se le estrangula la garganta.

Es una mujer humilde, de trabajo. Marianela era una de sus ocho hijos. Nancy vive en Tres Porteñas y Marianela vivía con su marido, Javier Corso, y sus hijos a la vera de la avenida Isidoro Busquet, la misma en donde fue atropellada.

Originalmente la fiscal María Mónica Fernández Poblet calificó el hecho de homicidio simple, teniendo en cuenta la gravedad del caso y que, según las primeras apreciaciones, Molina conducía ebrio y a gran velocidad. Sin embargo después, la causa pasó a tener la calificación de homicidio culposo, como la gran mayoría de las muertes en accidentes de tránsito.

“Yo quise estar cerca de la causa (como querellante), para que me dijeran lo que iba pasando, pero en la Justicia me dijeron que el único que podía hacerlo era mi yerno”, dice Nancy. 

Y agrega que “él contrató un abogado, pero cuando lo llamé lo único que me dijo es que arreglara con mi yerno para pagarle los honorarios”.

Lo concreto es que hoy la causa todavía no ha sido juzgada. Hace diez días la jueza correccional María del Valle Sierra pretendía iniciar el debate, pero antes tuvo que rechazar un pedido de suspensión de juicio a prueba de la defensa del imputado, que decidió recurrir en casación y dejó el comienzo del debate en espera.

Nancy no alcanza a entender. Sólo sabe que no hay respuestas para ella. Ahora pudo designar abogado querellante, pero sólo servirá para controlar el debate una vez que suceda. “Yo quiero que vaya a la cárcel. No me importa nada más”, dice.

–¿Usted sabe que de acuerdo con la acusación no hay muchas posibilidades de que eso ocurra?

–Algo me dijeron, pero creo que la Justicia tiene que hacer lo que debe. Mi hija no era una cosa”.

Más allá de la gravedad del caso, lo evidente es que el sistema no ayuda a los que no logran entender su funcionamiento.

►Diego Molina. Tiene 29 años y el 26 de setiembre de 2013 atropelló y mató a Marianela Olmos, quien iba en camino de hacerse un control de embarazo en La Colonia, Junín.

►El otro caso. Ahora está detenido por la acusación de abuso sexual en perjuicio de un niño de 6 años que asiste a la escuela en la que trabaja como celador.