Un juego de niños casi termina en una tragedia cuando un calefactor comenzó a fallar y hubo un principio de incendio en un departamento ubicado en los monoblocks del barrio Telles Meneses, en Alemania y Pasteur de ciudad.
Es que los chicos arrojaron algunos ladrillitos al fuego que originaron la combustión que inició el fuego. Asustada por la situación, y porque en el interior vive un chico discapacitado, la dueña de casa llamó a los bomberos.
En pocos minutos, el personal del organismo controló el siniestro y sofocó el principio de incendio que generó alarma en el resto del vecindario.
Por suerte no hubo lesionados que lamentar ni pérdidas en los bienes muebles. Sin embargo, presa de una crisis, la mujer tuvo que ser asistida por los policías que acompañaron a los bomberos.
Terminado todo, algunos vecinos ayudaron a la familia a reingresar los electrodomésticos que fueron retirados del departamento.




