Por Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar
Lo aseguró uno de los vecinos de ese barrio de Godoy Cruz de cuya casa arrancaron las rejas para robarles. Los lugareños insisten en que no pueden dejar sus viviendas solas, porque los desvalijan
Sobre el Batalla del Pilar: “En este barrio son los ladrones los que tienen todo bajo control”

En el barrio Batalla del Pilar, de Godoy Cruz, los vecinos están presos. No sólo porque viven renovando rejas y sistemas de alarmas para acercarse al sentimiento de seguridad, sino porque no pueden salir de sus casas: el más mínimo tiempo en que pueden dejarlas solas les basta a los delincuentes, que parecen estar al acecho para robarse todo lo que puedan. Los vecinos aseguran que en lo que va del año en ese conglomerado ya han habido entre 20 y 30 atracos domiciliarios.
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“Yo salí para el negocio como a las 19 y apenas media hora más tarde llegaron mis hijas con mi nietita a la casa y se encontraron con los delincuentes, que estaban en una de las habitaciones. Gracias a Dios, los tipos salieron corriendo y no les hicieron nada, pero a esa altura ya tenían todo embalado para llevárselo”, contó ayer Rodolfo Martín, dueño del negocio Tutto Pizza, que tiene su casa en Ramos Mejía al 700.
En ese brevísimo tiempo, los delincuentes ya habían arrancado la reja de la habitación de una de las hijas de Martín y por allí escaparon, llevándose un equipo de fotografía profesional Nikon (una cámara y varios lentes), valuado en $30.000, que la joven que es fotógrafa había comprado hace 2 meses y todavía está pagando. Sin embargo, está claro que en sus planes estaba también llevarse dos LCD y otros electrodomésticos, que dejaron embalados sobre la cama matrimonial.
Ya que esta ola de robos no es nueva, sino que viene azotando a los vecinos de este barrio desde hace varios meses y parece haberse incrementado en lo que va del año –de hecho, Diario UNO reflejó esta inseguridad en un informe el pasado 10 de julio cuando a una mujer le robaron $35.000–, el Ministerio de Seguridad destinó un móvil para que atendiera los reclamos de los lugareños, pero al parecer no da abasto.
“Llamamos al número que tenemos del móvil, pero como el policía no llegaba intentamos con el 911 y todo el tiempo dio ocupado. Al parecer, en este barrio los que tienen todo bajo control son los ladrones y no la policía”, se quejó.
Mientras Rodolfo Martín relataba sus pesares con delincuentes que todas las noches corren por el techo de su casa, uno a uno fueron apareciendo un puñado de vecinos con una historia de inseguridad para contar en primera persona.
“A mí me desvalijaron. Ya tenía rejas en todas las aberturas y pensé que mi casa estaba segura, pero cuando volví se habían llevado todo, electrodomésticos, todo lo que te puedas imaginar. Tuve que empezar de nuevo y puse concertinas y alarma, para ver si funcionan”, contó una vecina de la calle Armada Argentina, cuya casa da al patio de la de Martín, quien contó su experiencia tras las rejas de su vivienda.
Hace apenas dos días, la víctima elegida fue un negocio de San Juan al 800, que también recibió el revés de los ladrones.
“Antes nos decían que eran los del barrio Las Tablitas que nos robaban de noche. Pero ahora trasladaron ese barrio y nos siguen robando a cualquier hora”, se quejó Roberto Beraiz, otro vecino que decidió reforzar las rejas de su domicilio.