Policiales Miércoles, 4 de julio de 2018

Silencio, cuatro disparos y muerte: investigan el homicidio de Las Heras

Por las características del hecho, los investigadores no dudan de que el asesinato de Damián Farías (38) se trató de un ajuste de cuentas.

Un disparo en la cara, una muerte y pocos testigos. Las primeras horas de la investigación por el asesinato de Damián Antonio Farías (38), ocurrido en el departamento de Las Heras en los últimos minutos del martes, se han tornado complicadas para los investigadores.

La novedad ingresó al 911 pocos minutos después de las 23, cuando un llamado informó que se habían escuchado detonaciones y luego se encontró el cuerpo de la víctima tendido en la esquina de calles Democracia y Libertad, en el interior del barrio Santa Teresita.

Al llegar personal policial, los vecinos comenzaron a increparlos rogándoles que trasladaran al herido al hospital. El hijastro del baleado, un joven de 26 años, llegó y dijo que se trataba de Damián Farías.

Una ambulancia arribó al lugar y trasladó a la víctima al Hospital Carrillo, donde llegó sin vida. Había recibido tres impactos de bala en su cuerpo y uno en el rostro, el cual le ocasionó la muerte a los pocos minutos.

La fiscal de Homicidios Claudia Ríos tomó las riendas del caso, pero más allá de cuatro vainas servidas que se hallaron en el teatro de los hechos las precisiones en las primeras horas investigativas son escasas.

Entre los pocos testigos que han declarado en el expediente se encuentra la ex pareja de Farías. La mujer de 44 años aseguró que se encontraba en su casa cuando una vecina les avisó que el hombre había sido atacado. Justamente, Farías se dirigía hasta su domicilio para visitar a la hija de 6 años que tienen en común, acto que realizaba permanentemente.

En tanto, hay dos testigos presenciales que no fueron de mucha ayuda para identificar a los asesinos. Uno de ellos es un viejo conocido de la víctima fatal. Según declaró, tenían una relación por acudir a la cancha de Huracán Las Heras, equipo del cual el occiso era fanático.

Palabras más palabras menos, este hombre detalló que observó la secuencia a diez metros de distancia. Vio cómo dos hombres pasaron por el costado de Farías, se dieron vuelta, lo acribillaron y salieron corriendo. No pudo describirlos ya que usaban capuchas.

Algo similar relató otro sujeto, quien le acababa de vender un pan al hombre segundos antes que lo balearan. Este testigo aseguró que escuchó los disparos y salió corriendo, por lo que tampoco pudo identificar a los agresores.

En lo que sí coinciden ambos es en que el ataque fue directo y sin preámbulos. Ninguno de los dos asesinos habló ni gritó nada antes de apretar el gatillo.

Los investigadores de Homicidios apuntan a que se trató de un ajuste de cuentas. Si bien el motivo todavía es difuso, una de las hipótesis apunta a una deuda de drogas o algo por el estilo. Sucede que Farías tenía antecedentes por venta de estupefacientes, según indicaron fuentes policiales y judiciales.