Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
El traumatólogo había sido demandado por mala praxis antes de ser asesinado durante septiembre de 2013. La Justicia falló a su favor.
Se resolvió a favor del médico asesinado Sebastián Prado un juicio por mala praxis
“Justicia” es el estandarte que enarbola los reclamos de la familia del médico Sebastián Oscar Prado (36), asesinado en septiembre de 2013 en la puerta de su casa en la Sexta Sección. El caso sigue impune, pero en el fuero civil se resolvió a su favor una demanda que lo acusaba por mala praxis.La demanda tuvo su curso en el Juzgado Civil 15 cuando el traumatólogo del Hospital Central estaba con vida. La interpuso Roberto Llinas Méndez, un hombre que llegó hasta ese nosocomio el 14 de enero de 2008, un día después de caerse de su bicicleta y lesionarse la mano izquierda.
El hombre relató que fue atendido por Prado, quien le diagnosticó un traumatismo, le recetó calmantes y lo mandó de vuelta a su casa. Pese a esto, siguiendo la acusación civil, volvió al efector público ya que el dolor no se iba y su mano comenzaba a hincharse. En esa instancia, el médico intentó acomodarle un dedo que tenía fuera de lugar pero, ante la imposibilidad, lo derivó a cirugía.“Luego de la operación, el dedo quedó como si no hubieran hecho nada”, argumentó Llinas, agravando la situación porque no pudo continuar ejerciendo su trabajo como albañil. Es por esto que reclamó una indemnización de casi 20 mil pesos en efectivo.En respuesta a la demanda, desde el Hospital Central aseguraron que Prado “le brindó una correcta atención, conforme a los criterios indicados por la ciencia y la práctica médica”. El médico, mediante un abogado, contestó que el accidentado jamás realizó los tratamientos de fisioterapia, atribuyéndole la culpa en un 95% al paciente en caso que sea encontrado culpable de mala praxis.Durante la investigación civil, los distintos peritos médicos terminaron avalando el proceder profesional de Sebastián Prado. Incluso señalaron que Llinas se presentó en el hospital tras 24 horas del accidente y que luego no concurrió a un control ambulatorio.La jueza María Mercedes Herrera consideró que “no puede inferirse, en modo alguno, que la secuela determinada por el perito sea consecuencia de un obrar incorrecto, negligente, deficiente, culpable, del Dr. Prado ni de los demás profesionales que atendieron al accionante”.Es por esto que rechazó la demanda, por lo que el paciente tiene un plazo de diez días para apelar la sentencia y llevarla a la Cámara Civil de Apelaciones. Vale aclarar que, si bien Prado fue asesinado durante el proceso judicial, sus herederos y aseguradora son quienes responden en el expediente.Impunidad El 6 de septiembre de 2013, Sebastián Prado se encontraba con su esposa, Carla Santarelli, y sus dos hijos saliendo de su departamento ubicado en calle López de Gomara de Ciudad. El padre de familia cargaba sus pertenencias en la parte trasera de su Renault Duster.En ese momento se escucharon varias detonaciones de arma de fuego y el médico quedó tendido en el suelo. Media hora después, perdía la vida en el Hospital Lagomaggiore. El crimen puso en jaque al Ministerio de Seguridad, tras las constantes marchas y cartas de los familiares de la víctima.A un año y diez meses del crimen, la sensación es de impunidad. Durante la investigación hubo dos detenidos: un mozo de un bar ubicado en calle Arístides Villanueva y un conocido de este hombre. Sin embargo, recuperaron su libertad luego que los propietarios del lugar donde trabajaba el primero confirmaran que esa noche había estado presente en el comercio.




