En un curioso incidente en la vía pública, la bronca de un joven de Tupungato porque la policía le iba a secuestrar el auto, hizo que este decidiera en forma intempestiva perderlo en las "llamas purificadoras" que ver como se lo llevaban secuestrado.
Se le incendió el auto en Tupungato, no tenía los papeles y lo volvió a prender fuego para que no lo requisaran
El auto había tenido un principio de incendio, actuaron los bomberos y luego de sofocar las llamas, se le pidió al propietario la documentación. Al no tenerla, cuando le iban a secuestrar el auto incendiado, lo volvió a prender fuego ante el estupor de los vecinos y uniformados.
Cerca del mediodía de este jueves, se produjo este inusual hecho. Efectivos de la Unidad Especial de Patrullajes patrullaban por el centro de Tupungato -calles Monseñor Fernández y Almirante Brown, frente a la Escuela Compañía de María-, cuando advirtieron que un automóvil Fiat Palio, color gris, se detenía imprevistamente, al parecer por un desperfecto mecánico, que dio inicio a un principio de incendio en el motor.
El coche era conducido por un joven de 22 años, quien descendió del rodado. De inmediato se solicitó la presencia de los bomberos, quienes lograron sofocar el siniestro ígneo, informando que el rodado debía ser sometido a una pericia mecánica.
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Tal situación fue informada por la policía al conductor, y al requerirle la documentación necesaria para circular, este carecía de licencia de conducir, y la tarjeta verde identificatoria del rodado estaba vencida.
Consultada la Oficina Fiscal correspondiente, se procedió a la retención del vehículo. En ese preciso momento, aparece en escena su padre, de 45 años, quien comenzó a agredir verbalmente a los efectivos.
La violencia de la situación fue escalando, y en un momento determinado el padre del conductor tomó un recipiente de plástico y lo arrojó dentro del habitáculo del auto, el cual al parecer tenía algún líquido combustible. Para completar la dantesca escena, su hijo arrojó un encendedor prendido, iniciándose nuevamente el incendio.
Al momento de ser reducidos, no contento con haber prendido fuego el auto en la vía pública, intentó arrebatarle el arma reglamentaria a uno de los efectivos, por lo que debió ser esposado y trasladado junto a su padre a sede judicial.
Los bomberos pudieron sofocar nuevamente las llamas del rodado y más tarde lo trasladaron hasta la playa de secuestros ante la mirada atónita de los vecinos. Según algunos testigos, el hombre mayor padece cáncer, tuvo una recaída, y este jueves tenía turno en el oncólogo.
Las actuaciones están a cargo de la Oficina Fiscal de Tupungato y se lo podría imputar por resistencia a la autoridad.
Fuente: Ministerio de Seguridad





