El delincuente estaba acompañado de otro que había quedado en libertad. Asaltaron una concesionaria de autos y un complejo de paddle. Le apuntaron a la cabeza a un niño de 7 años. En la huida a toda velocidad a bordo de una camioneta se tirotearon con la

Raid delictivo de un violador con libertad condicional aterrorizó a todos en Maipú

Por UNO

Dos ex convictos –uno de ellos salió hace poco con la libertad condicional pese a ser un violador–fueron apresados ayer luego de que cometieran un asalto a una concesionaria de automóviles y a

cuatro personas que estaban en una cancha de pádel que colinda con ésta. Amenazaron con armas a

seis personas de las cuales uno es un niño de apenas 7 años de edad.

Los delincuentes habían alcanzado a llevarse una camioneta Toyota Hilux, dinero de las

víctimas y los celulares, todo lo cual fue recuperado. La policía también logró secuestrar un arma

de fuego de grueso calibre.

Uno de los dos maleantes, de 38 años, que reside en el barrio Patrón

Santiago, de Guaymallén.cump

lía una pena de 15 años de prisión por abuso sexual agravado por uso de arma de fuego

y el 23 de setiembre pasado había accedido a la libertad condicional. Había sido condenado en el

año 2000.

Su cómplice, de 50 años, también estuvo preso en varias ocasiones por

robos agravados y otros delitos contra la propiedad. En el 2008 había recuperado la libertad.

Ayer aproximadamente a las 14.30 en la concesionaria de automóviles López, ubicada en Acceso

Este kilómetro 1021 de Fray Luis Beltrán, se hallaban su propietario, Miguel López, y un empleado.

Ambos estaban en la oficina conversando cuando de repente aparecieron dos hombres –se ignora

en qué medios llegaron hasta allí– mostrándose interesados en la compra de un vehículo. Sin embargo

apenas el dueño atinó a abrir la boca para darles el precio sacaron a relucir dos armas de fuego

con las que los apuntaron exigiéndoles el dinero que tenían encima (unos $1.200), el celular,

cheques en blanco, mientras que al empleado le quitaron la billetera con $500.

También se hicieron entregar las llaves de uno de los vehículos que estaban expuestos afuera

para la venta: una Toyota Hilux en la que tenían previsto emprender la fuga, según contó a UNO el

hijo del dueño de la concesionaria, de nombre Miguel (30).

Pero no se conformaron con esto y cometieron el error de llevar apuntados a López y a su

empleado hasta el quincho de Kity Paddle, que colinda con la agencia. Esto fue observado por un

corredor de autos al que López esponsorea y que llegaba en ese preciso instante a la agencia; desde

su celular sin perder tiempo el hombre llamó al 911 para alertar sobre lo que estaba sucediendo y

se fue del lugar.

Mientras tanto los delincuentes ya estaban dentro del bar del pádel y cuando se acercó el

dueño, Cristian Ferro, junto con Marcelo López y Pedro Martín para preguntar si necesitaban algo

les mostraron las dos armas por toda respuesta.

La orden de que todos se tiraran al piso bajo amenaza de muerte alcanzó también a Nacho, un

pequeño de 7 años que entraba en ese instante y que fue obligado a correr la misma suerte de los

mayores. A Cristian Ferro los delincuentes le sacaron la billetera con $500 y a los otros dos

jugadores los celulares. A todo esto el tiempo apremiaba y ante el temor de ser ubicados por otros

jugadores escaparon en la Toyota.

Persecución y tiroteo

Todos los que estaban en el suelo no dudaron un segundo: se miraron fijo, entendieron que no

había que perder tiempo y salieron corriendo tomando cada uno su auto para ir detrás de los

delincuentes. A la cabeza iba López, mientras en el quincho quedaba el pequeño Nacho aterrorizado

por los momentos que le habían tocado vivir.

Los delincuentes al verse en una situación difícil escaparon hacia Colonia Bombal y detrás de

ellos las víctimas. Al mismo tiempo se había activado un operativo cerrojo para dar con los

malhechores en el cual participaron efectivos de la Unidad de Patrullaje de Maipú y personal del

destacamento de Colonia Bombal, quienes les salieron al encuentro por las directivas que recibían

vía radio.

Allí se suscitó otros de los momentos graves, ya que los delincuentes dispararon contra la

policía y contra aquellos que iban en su persecución.

La respuesta de los uniformados, tras haberles ordenado varias veces que se rindieran, no se

hizo esperar y al llegar a la calle Roma, de Colonia Bombal, frente a la finca Rulo Fernández hubo

un fuerte intercambio de disparos –se calcula que en total fueron 14– hasta que finalmente al verse

perdidos los maleantes detuvieron la marcha.

La policía les cayó encima y fueron llevados por orden del fiscal de Maipú-Luján Juan Ticheli

a la Comisaría 49, donde funciona la Oficina Fiscal 16. Allí fueron imputados por robo agravado por

uso de arma de fuego apta para el disparo, que tiene una pena que no es excarcelable.