Ricardo Muñoz está acusado de la muerte de su esposa, Mirta Naranjo (46), quien falleció tras numerosas palizas.  Del penal pasó al psiquiátrico y desde allí aseguró que podrá escaparse fácilmente y que tomará represalias.

Preso por el crimen de su mujer, amenaza a sus hijos desde El Sauce

Por UNO

El calvario que vivieron cuatro hermanos que residen en Ciudad, quienes debieron oír durante años las reiteradas palizas que su padre le propinaba a su madre y fueron tristes testigos de la agonía de la mujer y su posterior muerte, parece no tener fin. Pese a que su padre fue detenido y alojado en la cárcel, ni siquiera esos muros pueden contener su furia. Tras un brote psicótico, el hombre fue internado en el hospital psiquiátrico El Sauce y desde allí, a través de un celular, amenaza a sus hijos para que se preparen, “porque de acá es mucho más fácil escapar”.

Cintia Muñoz es la mayor de cuatro hermanos, entre los que se encuentra una hermana con discapacidad mental, y dos jóvenes menores de edad. Desde hace años, y sin poder decirlo, todos fueron obligados a presenciar las continuas golpizas que sufría su madre, Mirta Naranjo (46), a manos de su padre, Ricardo Alberto Muñoz. Esas palizas le provocaron a la mujer hundimiento de cráneo, por lo que Cintia se decidió a denunciar a su padre.

Con la lesión que presentaba Naranjo y teniendo en cuenta el historial de denuncias que tenía en contra su marido, desde la Fiscalía de Ciudad decidieron detenerlo y alojarlo en el penal provincial para evitar que pudiera fugarse antes de ser juzgado.

Mirta Naranjo agonizó dos meses en el Hospital Central y falleció el 20 de setiembre pasado. Su muerte hizo que Muñoz fuera imputado de homicidio preterintencional agravado por el vínculo.

Pero la cárcel no lo hizo reflexionar, desde allí se las ingenió para atemorizar a sus hijos con que si no le conseguían un abogado “un día iba a salir y los iba a matar a todos”, denunció Cintia a fines de octubre en la Fiscalía de Ciudad.

A fines del año pasado, precisamente el 30 de diciembre, Ricardo Muñoz habría recibido la notificación de que por resolución de la Segunda Cámara Civil de Apelaciones él estaba inhibido de administrar sus bienes –es el dueño de un local de bombas de agua de calle Salta de Ciudad– y que hasta tanto se hiciera una sucesión todos sus bienes quedaban bajo la administración de su hija Cintia.

Eso lo habría desequilibrado tanto que ese día tuvo un brote psicótico y cerca de las 20.30 quedó internado en el hospital El Sauce.

Sin embargo, cuando su ataque pasó, desde el hospital retomó las amenazas. “Nos llamó varias veces para recordarnos que de El Sauce es más fácil escaparse, nos dijo que ya está con un pie afuera y que apenas salga vamos a ver de lo que es capaz”, precisó Cintia, aunque esta vez sus hermanos también recibieron varias de las llamadas. Estas amenazas también las reiteró contra la abogada de la joven, Carolina Jacky, a quien llamó insistentemente desde un celular que aparentemente tendría en su poder.

Fuentes del Servicio Penitenciario confirmaron que Muñoz está alojado desde el 30 de diciembre en un pabellón del neuropsiquiátrico custodiado por ellos, aunque admitieron: “Claro que es más fácil escaparse del hospital que de la cárcel, pero para poder lograrlo tendría que eludir al menos a tres guardias”, aseguraron.