El fiscal de San Rafael Norberto Jamsech solicitó que a Jesús Ayala se le quite el atenuante de emoción violenta. El imputado podría recibir prisión perpetua.  

PIdieron que se agrave la pena a un hombre acusado de matar a su pareja con un martillo

Por UNO

Por José Luis Salas

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El fiscal de San Rafael Norberto Jamsech planteó un cambio de la calificación legal en el juicio que se le sigue a Jesús Ayala por matar de un martillazo en la cabeza a su pareja Débora Gómez el 3 de agosto de 2014 en su casa en Rama Caída.

El funcionario judicial consideró que el hecho debe encuadrarse como “homicidio agravado por el vínculo” y pidió que se retire el atenuante de “emoción violenta” que favorece al acusado.

El cambio fue planteado luego del testimonio brindado el miércoles por la hija mayor de la víctima, de 8 años, en Cámara Gesell, donde describió cómo era la relación del hombre hacia su madre y los demás niños. Ante el nuevo contexto, el abogado Javier Pérez, defensor del acusado, solicitó este jueves al tribunal un plazo de diez días para reorganizar su estrategia legal, teniendo en cuenta que cambió el escenario en que se venía desarrollando el juicio y podría perjudicar su planteo de presentar el homicidio como producto de un rapto de furia o de emoción violenta por supuestas humillaciones que Ayala venía sufriendo de parte de su mujer.

Los miembros de la Primera Cámara del Crimen, Ariel Hernández, Julio Bittar y Rodolfo Luque, hicieron lugar al pedido y decidieron que el debate oral se reanude el lunes 28  a las 16.30.

De ahora en más la defensa del acusado podrá presentar nuevas pruebas o testimonios, hacer declarar a su defendido de nuevo o directamente plantear que lo presentado hasta ahora en el juicio es suficiente.

En caso de que no se agregue nada al caso, se comenzará con los alegatos de las partes.

Por lo pronto, el abogado José Lorenzo Durán, representante de la familia de Débora, se mostró satisfecho por este cambio de carátula y a la vez reiteró que pedirá que el hecho se encuadre como un femicidio, porque considera que hay elementos para probar que Ayala ejercía violencia de género.

El hecho

El resonante caso ocurrió el domingo el 3 de agosto del año pasado en una vivienda situada en prolongación de calle Cubillos, entre ruta 143 y el segundo puente del río Diamante.

Esa mañana el hombre, que se preparaba para ir a su trabajo, mantuvo una fuerte discusión con la mujer, según dijo. Tras esto, Ayala golpeó a Débora en la cabeza con un martillo que tenía en una caja con herramientas que supuestamente había llevado a la habitación para arreglar una cama. Fue tan duro el golpe que le abrió la cabeza a la mujer.

Luego el hombre ubicó su auto en el ingreso a la casa y metió a su mujer en el baúl para llevarla al hospital, porque pensaba que aún estaba viva. Según adujo Ayala ante los jueces, colocó el cuerpo en ese lugar del vehículo para que no se angustiara su abuela, que estaba enferma.