Por Soledad Segadesegade.soledad@diariouno.net.ar
La víctima Ezequiel Salas fue asesinado de tres disparos cuando manejaba un Falcon en el barrio La Gloria, en enero de 2010. La Fiscalía dijo que hubo premeditación por parte de los imputados.
Pidieron prisión perpetua para El Gato Araya y para El Hueso Morales por un homicidio en 2010
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Tras un mes de debate en el que se presentaron testigos y se conocieron escuchas telefónicas de El Gato Araya cuando era investigado por narcotráfico y contrabandeo de mercadería hacia Chile, los fiscales Claudia Ríos y Javier Pascua fueron los primeros en exponer los alegatos.
La prueba más fuerte del juicio son las escuchas telefónicas. En una de ellas El Hueso Morales le da detalles a El Gato sobre cómo mató de tres disparos desde una moto y con un arma calibre 11.25 a Ezequiel Salas mientras este manejaba un Ford Falcon por el interior del barrio La Gloria, de Godoy Cruz, e iba acompañado de su amigo Leonardo Cornejo quien sufrió lesiones.Por esto, el fiscal de Cámara Javier Pascua se detuvo a explicar las características y cualidades de la voz humana, la cual es única como las huellas dactilares, luego de los planteos de nulidad e invalidez pedidos y presentados por la defensa de los acusados, los abogados Alejandro Acosta y Enoc Ortiz.
Destacó que la Justicia Federal fue quien autorizó realizar las escuchas telefónicas luego de los informes presentados por la Policía mendocina por los constantes tiroteos en el interior del barrio La Gloria, lo que luego se conoció como la guerra entre bandas. A raíz de estas escuchas se detectaron otros delitos como robos, portación de armas de fuego, comercialización de drogas, contrabando y homicidios, como el de Salas y el doble crimen de El Carrizal.
Pascua sostuvo que la voz identificable de Marcelo Araya era la que impartía las órdenes y recibía los reportes de quienes integrarían la presunta banda que él lideraría. Así ocurrió con El Hueso Morales cuando luego de ocurrido el homicidio de Salas lo llamó: “Te tengo buenas noticias, le pegué al Ezequiel recién, pero se me trabó la 11 (…) me salieron tres cuetes. Me puse al lado, le gatillé en la cabeza y no salieron más”.
En medio de su alegato Pascua dijo que esta organización no se trataba de una simple banda, sino de una asociación ilícita por lo que solicitó que se investigue no solo a los dos imputados por el crimen de Salas, sino a todos los actores que se conocieron con el correr de la investigación y que surgieron de las escuchas telefónicas.
Además, acuso a Araya de haber mandado testigos falsos a la Fiscalía de Cámara para que sean tenidos en cuenta en el debate. Uno de ellos fue María Beatriz Salas, madre del hombre asesinado en el 2010, quien habría tenido una gran cantidad de contradicciones durante su declaración.
Finalmente, tras el análisis de lo escuchado y conocido en el transcurso de un mes, Javier Pascua sostuvo que el homicidio de Ezequiel Salas fue premeditado y planificado por Araya y Morales, por lo que pidió par ambos la pena de prisión perpetua.