Roberto Rodríguez, el chofer de 54 años baleado cuando manejaba un colectivo del Grupo 500 por Bermejo, Guaymallén, permanece en terapia intensiva del Hospital Central, con una buena evolución, aunque todavía está delicado.
Lucas Mariani, subdirector asistencial del Central, sostuvo que Rodríguez pasó una buena noche, lo que es muy favorable por el estado delicado en el que ingresó en la mañana del lunes.
Explicó que luego de operarlo, donde debieron reparar sus intestinos delgado y grueso debido a que fueron atravesados por el proyectil, que ingresó en su cuerpo por el costado derecho del abdomen, y salió por el costado izquierdo, y le colocaron un ano contranatura.
Está sedado y con respirador en terapia intensiva, pero este martes “está más estable, se están bajando ciertos parámetros del respirador y está con menos requerimientos de medicamentos”.
El empleado del Grupo 500, trabaja como chofer hace 15 años, fue baleado por un delincuente de 33 años cerca de las 4.30 del lunes, cuando hacía su recorrido a metros del Hospital El Sauce, en Guaymallén.
En ese momento, un móvil circulaba detrás del micro, y vio cuando bajó notoriamente la velocidad, chocó contra un árbol y un hombre se bajó rápidamente.
Vieron que el chofer estaba herido, y fueron detrás del sospechoso, quien puso resistencia para ser capturado y debieron usar la fuerza para subirlo al móvil.
A pocos metros, en una acequia, encontraron una pistola 9 milímetros, la que habría usado el delincuente para balear al chofer.
El asaltante tiene varios antecedentes de todo tipo y salió del penal a mediados de este año.
