Uno de los crímenes fue en Maipú, a las 22.30, el jueves. A un hombre lo lapidaron con golpes en la cabeza y el rostro. En simultáneo, en Godoy Cruz acribillaron a un joven con diez disparos provenientes de una pistola 9mm.

Otros dos aberrantes asesinatos con un inusual ensañamiento de los autores en el Gran Mendoza

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

[email protected]

Ninguna persona fue detenida todavía a raíz de dos horrendos crímenes ocurridos en el Gran Mendoza el jueves a la noche, cuando los autores desplegaron un inusual ensañamiento. A uno de ellos lo mataron a ladrillazos, mientras que al otro le efectuaron diez disparos con arma de grueso calibre. Los escenarios fueron Maipú y Godoy Cruz.

El primero de los asesinatos, que tiene a maltraer a los investigadores porque todavía no pudo ser identificada la víctima, sucedió cerca de las 22.30, cuando varios vecinos escucharon quejidos provenientes de las calles Monteagudo y Ruiz de Coquimbito, en Maipú. Frente a este hecho inusual, que les provocó escozor, decidieron llamar a la policía y cuando esta llegó al lugar el cuadro que se les presentó ante los ojos era espantoso. El hombre, cuya edad oscilaría entre los 20 y 40 años, tenía la cabeza y el rostro totalmente destrozados a ladrillazos, pero todavía presentaba señales de vida, aunque estaba inconsciente. A los pocos minutos dejó de existir y esto fue constatado por el médico del Servicio de Emergencia Coordinado. Los pesquisas observaron que tenía varios tatuajes en distintas partes del cuerpo y que llevaba consigo, extrañamente, una carta de juego en las manos.

Pero nada que pudiera identificarlo, pese a que tenía una billetera con $90 y un poco más allá del cuerpo había un billete de $100. A esto hay que agregar que el o los atacantes le habían robado las zapatillas.

La causa está bajo la órbita investigativa de la Oficina Fiscal 10 y a través del Cuerpo Médico Forense esperan poder identificarlo mediante las huellas dactilares.

Otro crimen

La Científica estaba trabajando a pleno en Maipú cuando desde el 911 fueron alertados de que otro homicidio se había perpetrado a la misma hora, esta vez en el departamento de Godoy Cruz.

En esta ocasión, la modalidad fue diferente, ya que los asesinos utilizaron un arma con la cual le efectuaron 10 disparos a Raúl Orozco (28), quien fue acribillado a sangre fría en la esquina de las calles Santiago del Estero y Azurduy.

Los vecinos, alertados por las detonaciones, llamaron al 911, pero el hombre ya había sido llevado hasta el hospital Lencinas.

Apenas ingresó a la guardia, el médico verificó que los disparos habían interesado órganos vitales.

Según pudo conocerse, Orozco tenía antecedentes por robos a viviendas y también por violación a la Ley de Estupefacientes.

El personal de Científica contabilizó nueve vainas de una pistola calibre 9 milímetros en el suelo.

Orozco, según informaron desde el hospital, tenía un tiro en el abdomen, tres en el pecho, dos balazos en el brazo derecho y otros cuatro en la pierna derecha.

La víctima fatal, que residía en el barrio Nuevo Amanecer, de Godoy Cruz, fue llevado al forense a los efectos legales.

Los hombres de la Sección Homicidios no descartan que el cruento ataque haya sido parte de una venganza.