La pequeña estaba bajo la tutela de ese organismo porque su padre la abusaba. La Justicia consideró la "falta de servicio" y falló por casi 200 mil pesos.

Ordenan indemnizar a una presa porque su hija se quiso quitar la vida en la Dinaf

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

El Estado deberá indemnizar a una reclusa luego de que su hija intentara quitarse la vida cuando estaba alojada en una propiedad de la Dirección de Ancianidad, Adolescencia, Discapacidad y Familia (Dinaf). La pequeña recibió secuelas permanentes tras el hecho.

A mediados de 2004, el Segundo Juzgado de Menores ordenó que la niña –se reserva su identidad- quedara internada en la sede de la Dinaf ubicada en el departamento de Tunuyán. La decisión se basó en dos pilares: por un lado que su madre se encontraba cumpliendo condena en el sistema penitenciario y por otro que su padre abusaba sexualmente de ella.

La pequeña fue trasladada al organismo del Ministerio de Desarrollo Social y estuvo durante un año en esa dependencia. Padecía un cuadro depresivo grave, por lo que le suministraban medicación psiquiátrica.

El 31 de agosto de 2005, mientras se realizaba un cambio de personal en el centro, la menor escapó por una ventana, se subió al techo del inmueble y se arrojó al suelo, aunque sobrevivió al intento de quitarse la vida.

Luego fue trasladada al Hospital Scaravelli en primera instancia y para después ser derivada al Central, debido a la gravedad de las heridas. El diagnóstico fue traumatismo encéfalo craneano con pérdida de conocimiento y otras lesiones.

Estuvo 15 días en terapia intensiva y si bien tiempo después fue dada de alta sufrió severas secuelas. Actualmente, la joven debe caminar con un bastón y sufre incontinencia urinaria.

Como todavía es menor de edad, su madre presentó una demanda que fue resuelta este lunes por el Segundo Juzgado Civil de la Cuarta Circunscripción Judicial. La mujer reclamó la suma de 195 mil pesos en concepto de daño físico, moral y psicológico.

Desde la Dinaf contestaron que la joven realizó el acto durante un cambio de turno de personal, que minutos antes había revisado su estado de salud y estaba en buena forma. Palabras más palabras menos, argumentó que se trató de una culpa exclusiva de la víctima.

La conjueza Ana Carolina Di Pietro tuvo en cuenta que la pequeña ya había manifestado en reiteradas ocasiones “su deseo de morir” y por esto “requería un cuidado activo”.

“La víctima se encontraba internada (...) con una finalidad tuitiva y de protección y en vez de alcanzarse ese objetivo (...) intenta suicidarse dentro de las instalaciones del Hogar. Lo que demuestra la falta de servicio y en consecuencia la responsabilidad del Estado”, consideró la magistrada.

También explicó que “se configura la responsabilidad del Estado por falta de servicio cuando el servicio no funcionó, funcionó mal o tardíamente, debiendo valorarse la relación causal entre la mala organización del servicio y el daño infringido”.

Es por esto que ordenó el pago de 185 mil pesos por parte de la Dinaf para le progenitora de la menor.