La familia de Daniel Casermeiro, el ginecólogo desaparecido hace una semana en San Francisco, Córdoba, ofreció una recompensa de un millón de pesos para quien aporte "información certera" sobre su paradero. Casermeiro, de 61 años, fue visto por última vez el jueves 19 de diciembre en la localidad de San Francisco, donde reside. Desde entonces su familia perdió contacto con él.
Te puede interesar: Desde el 1 de enero. ANSES: cómo solicitar los nuevos préstamos para Asignaciones Familiares y AUH, los montos y cuotas
Una nuera del médico publicó este miércoles en las redes sociales la oferta de la recompensa e indica que deben comunicarse con un número de teléfono celular para quien aporte datos certeros.
Desde la Fiscalía de Instrucción de San Francisco, a cargo de Bernardo Alberione, afirmaron que "no hay novedades" en la búsqueda del ginecólogo.
El domingo pasado los investigadores encontraron el BMW blanco de Casermeiro, en un paraje de la localidad de Plaza Luxardo. En su interior había lingotes de oro, joyas de gran valor, $8 millones y una suma en dólares, de acuerdo a lo informado.
La familia del médico explicó que esos bienes eran para la compra de una propiedad, y que Casermeiro no estaba deprimido, no se mostró más nervioso o preocupado de lo habitual y no tenía motivos para desaparecer.
Los investigadores determinaron que no había rastros de sangre en el auto, y que fue abandonado en el lugar, por lo que el médico nunca estuvo ahí. También peritan el sistema navegador del vehículo para determinar la ruta que realizó.
Entre las órdenes de allanamiento libradas esta semana para seguir la investigación, se incluyó una para abrir un galpón propiedad del médico ubicada en la calle Echeverría, de Plaza Luxardo.
Casermeiro salió de su consultorio en el Sanatorio Argentino el jueves 19 de diciembre, todavía con su guardapolvo blanco puesto. "Fue a la zona bancaria. Luego llamó y pidió que los turnos que tenía para esa tarde, que lo programen para el día siguiente", relató Diego Casermeiro, uno de sus hijos.
El médico tenía una cita acordada con un ingeniero a las 16 de ese día, pero sus allegados afirmaron que alguien lo llamó para adelantarla 20 minutos, aunque el encuentro nunca se produjo.




