Una organización dedicada al narcotráfico de cocaína fue desarticulada en la provincia de Jujuy tras un operativo de Gendarmería Nacional que reveló un peculiar elemento: una ofrenda de magia negra destinada, según los investigadores, a resguardar los envíos de droga.
Narcobrujos: tenían más de 60 kilos de cocaína y los protegían con "magia negra"
Junto a la droga que secuestraron a los narcotraficantes aparecieron patas de animales, huesos atados, collares, frutos, yerba mojada, un destornillador y la fotografía de un fallecido
El procedimiento se llevó a cabo el 18 de julio pasado sobre la Ruta Nacional 9, donde se interceptó un vehículo que transportaba más de 61 kilos de cocaína. El hallazgo combinó elementos del narcotráfico tradicional con prácticas de brujería que sorprendieron a los efectivos.
En el interior del rodado, ocultos en sectores como el torpedo y los zócalos, los gendarmes encontraron 58 paquetes de cocaína con el sello de un delfín, una marca asociada a ciertas estructuras de tráfico que provienen de México. Pero además, junto a la droga apareció un bulto envuelto en tela blanca que contenía patas de animales, huesos atados, collares, frutos, yerba mojada, un destornillador y la fotografía de un hombre fallecido.
Los narcobrujos de Jujuy
La investigación, desarrollada durante varios meses, permitió identificar al presunto líder de la organización: un ciudadano boliviano apodado el Padrino, radicado en Cochabamba. Según las fuentes, este capo recurría a curanderos o brujos para “curar” los cargamentos antes de su ingreso a Argentina. La cocaína cruzaba la frontera por pasos no habilitados en la zona de Casira y luego era acondicionada en diferentes vehículos para su distribución hacia el sur del país.
La estructura de narcotráfico contaba con integrantes a ambos lados de la frontera y empleaba métodos diversos para ocultar la sustancia en camionetas, autos y camiones. Además de los rituales, la banda disponía de un “matón” conocido como el Diablo, encargado de la seguridad física de los envíos para evitar robos internos. Durante los allanamientos posteriores, se secuestraron numerosos vehículos, dinero en efectivo, celulares y otros elementos, lo que permitió desmantelar parte de la logística de la organización.
El operativo culminó con la detención de cinco personas, incluido el Diablo. Sin embargo, 3 sospechosos de nacionalidad argentina permanecen prófugos. Las autoridades buscan determinar el rol exacto de cada integrante y reconstruir el circuito completo del narcotráfico, que incluía inversiones en propiedades en Jujuy y Salta.





