La adolescente de 17 años que fue baleada en la cabeza el domingo último durante un operativo policial en Santiago del Estero, hecho por el cual hay ocho efectivos de la policía provincial detenidos, murió este martes en el hospital donde se encontraba internada, informaron fuentes judiciales.
La muerte de Silvia Maldonado, madre de dos niños, fue confirmada este martes por la mañana por el fiscal general de Santiago del Estero, Luis de la Rua, quien dijo a radio Metro que la joven falleció en el Hospital Regional en las últimas horas.
Maldonado fue baleada cerca de las 23 del pasado domingo, durante un operativo policial realizado en su vivienda del barrio Gas del Estado y estaba internada con muerte cerebral en el Hospital Regional Ramón Carrillo.
El fiscal de la Rua confirmó que hay ocho policías detenidos, siete de los cuales participaron del procedimiento y el restante que estaba como jefe de guardia en la comisaría 5ª, quienes serán indagados durante la jornada.
El hecho
De acuerdo a las primeras investigaciones llevadas a cabo por la fiscalía de turno y de la especializada en Violencia Institucional, el hecho ocurrió cuando, a raíz de una denuncia de robo realizada por una vecina, la policía acudió a la casa en la que Maldonado vivía con sus dos pequeños hijos y otros familiares.
La policía santiagueña montó entonces un operativo en el barrio para dar con los presuntos ladrones e intentó entrar a la casa situada en la esquina de Teodoro Fels y Eduardo Comay.
Si bien aún no está claro el detalle del suceso, aparentemente los habitantes de la casa no dejaron entrar a los policías por no tener una orden de allanamiento y la joven fue baleada en la cabeza.
Tras el hecho se generaron protestas en la ciudad, ya que los vecinos indignados apedrearon la comisaría 5ª, donde trabajaban los policías ahora detenidos.
El fiscal general explicó que al tomar conocimiento de que el hecho involucraba a policías, los fiscales resolvieron que las actuaciones las realice Gendarmería Nacional.
Los efectivos de esa fuerza federal son quienes están a cargo de los peritajes que se realizan sobre las armas secuestradas a todos los efectivos, las patrullas policiales y los dermotest (es un examen para verificar si un individuo disparó un arma de fuego) a los que fueron sometidos.


