Una vendedora de ropa con cinco vehículos y varias viviendas; una ama de casa con un VW Bora y bastante efectivo en su casa; un peón de albañil con dos autos y una camioneta. Los números nunca cerraron en la investigación al Clan Bernal, dedicado a la venta de droga en Villa Mabel de Paraná. Por eso, los condenaron por narcotráfico y por lavado de activos. La sentencia es a prisión y también a pagar una multa millonaria, además de que les decomisaron varios bienes. Pero dicen que no podrán pagar porque se quedaron sin nada. Eso se verá al momento de la ejecución de la pena, ya que algunos sostienen que les quedaron propiedades fuera de la causa que no fueron secuestradas.
Como informó UNO al momento de la detención de la banda narco liderada por Claudia Bernal en agosto de 2015, el intenso movimiento de personas y vehículos en tres casas de calle Combatientes Malvinas 1500, con la adquisición de vehículos caros, remodelaciones y ampliaciones permanentes en las viviendas y el buen pasar general de la familia, hicieron deducir a los investigadores, al igual que cualquier vecino que los veía sin conocerles actividad lícita alguna, que el buen pasar era producto de la venta de droga.
La condena a los cinco acusados llegó luego de un juicio abreviado. El Tribunal Oral Federal de Paraná sostuvo que no encontraron ninguna dificultad para advertir que "tenían en su poder estupefacientes en cantidad, modo de presentación, y condiciones de disposición inmediata, para posibilitar su venta al menudeo".
Asimismo, según sostuvieron en el fallo, "está acreditado que parte de las 'ganancias' producto de la actividad ilícita, la volcaban a la compra de numerosos motovehículos y automóviles utilitarios y de calle, concretando de ese modo lo que se conoce como lavado de dinero". En particular, refirieron una prueba elemental: "El informe producido por AFIP de que en el periodo comprendido entre el 22 de abril y el 22 de agosto de 2015 los nombrados no tenían actividades lícitas declaradas ante el órgano fiscalizador, ni percibían ingresos de ningún tipo, ni tenían cuentas bancarias, y no obstante ello adquirieron numerosos vehículos, por valores importantes, todo lo cual pone en evidencia que solventaban esos gastos con dinero proveniente de la venta ilícita de los estupefacientes".
Claudia Bernal, de 49 años, quien dijo dedicarse a la venta de ropa, tuvo antes tres causas por narcotráfico, en dos de las cuales la condenaron y en otra resultó absuelta. Este, por lo tanto, es su cuarto proceso y tercera condena a prisión. Acordó con la Fiscalía la pena de cinco años y dos meses de cárcel, y pagar una multa de 1.086.090 pesos.
Su hija Estefanía Andrea Torres, de 24 años, que se presentó como ama de casa, recibió la misma pena de prisión pero una multa menor: 361.500 pesos. Ramón José Antonio Argañaraz, alias Chaca, de 28 años, que se dedica a la albañilería y al cuidado de caballos, acordó cuatro años y 10 meses de prisión y multa 199.500 pesos. Luciano Andrés Sacks, de 33 años, que también dijo ser obrero de la construcción, purgará cinco años de prisión y multa de 360.000 pesos. Por último, Claudio De Mauricio, de 53 años, cumplirá cuatro años y 10 meses de cárcel y una multa de 2.000 pesos porque fue el único que no fue sentenciado por lavado de dinero. Además, se dispuso el decomiso de los bienes y dinero secuestrados en los procedimientos de la Policía Federal.
En total, el monto de las multas suman 2.009.090 pesos, que deberán comenzar a abonar en la forma y los plazos que pudiera convenir cada uno en el marco del cumplimiento de la pena.
Se cree que los condenados por lavado de activos poseen bienes vehiculares que fueron adquiridos fuera del período abarcado en la investigación, con los cuales podrían cumplir con el pago de las multas. Sin embargo, consultada sobre la cuestión la abogada defensora de Bernal, Corina Beisel, dijo a UNO que la sanción de pagar más de 1 millón de pesos no la va a poder cumplir: "Hoy se trata de una mujer que no cuenta con bienes", aseveró. En este sentido refirió que, como se suele hacer con las multas, se acordará una modalidad de pago en cuotas y propondrá abonar con lo que recaude de los trabajos que pueda realizar en la Unidad Penal, teniendo en cuenta esto a su vez "en el régimen de progresividad de la pena, como una forma de reinsertarse socialmente". Pero desde ya, dudan que pueda reunir el dinero pautado en la sentencia.
La defensora de Torres y Argañaraz, Candela Bessa, también afirmó que ambos "no tienen bienes". La abogada explicó que, por ser la primera condena por lavado en Entre Ríos, aún no se estipuló la forma de pago. "La multa dura el período de la condena de prisión, tiene que cumplirla antes, pero no hay forma que lo hagan, menos con un ingreso legal. Entonces una vez que esté hecho el cómputo de la pena, vamos a ir viendo cuáles son las posibilidades de pago. En el caso de Argañaraz cuando salga irá pagando cuotas, recién cuando salga puede buscar trabajo y pagar mensualmente. Lo que no podrán hacer será tener bienes a su nombre, porque se los van a embargar y rematar", explicó la defensora.
O sea, la multa se deberá pagar sí o sí, aunque sea en cuotas hasta el último día de sus vidas.
Por otro lado, se remarcó la importancia de atacar el núcleo económico del delito, para que la organización narco no cambie los nombres y siga actuando.
Asimismo, se informó a UNO que desde ahora los bienes decomisados al narcotráfico por el Tribunal Federal de Paraná, serán destinados a instituciones de la provincia de Entre Ríos. Anteriormente todo iba a parar a Buenos Aires, y ahora se considera más justo que los vehículos (que son la gran mayoría de los efectos secuestrados) sean entregados a dependencias policiales que no cuentan con cantidad o condiciones para la prevención del delito. También para municipios o juntas de gobierno que lo requieran ya que no poseen recursos para la compra.



