Los integrantes de un matrimonio de ancianos fueron asesinados, con signos de haber sido golpeados y degollados, en un aparente intento de robo en su casa de campo de la localidad Tapso, una población rural del departamento Choya, 120 kilómetros al este de la capital de Santiago del Estero.
El doble crimen se conoció en las últimas horas, cuando los vecinos de la mencionada localidad santiagueña, lindera con la provincia de Catamarca, llegaron hasta la casa donde vivían Lucio Guzmán, de 85 años, y Nélida Romano de Guzmán, de 80, movidos por la curiosidad de no haberlos visto realizando las actividades hogareñas en el patio de su casa como lo hacían regularmente.
Según relataron fuentes relacionadas con la investigación del caso, los vecinos extrañados por esta ausencia decidieron llamar al centro asistencial del pueblo pensando que el frío podría haber traído algún tipo de enfermedad a los ancianos.
Tras la "llegada de la ambulancia tanto el personal del nosocomio público como la gente del lugar intentaron abrir la puerta de la casa que estaba cerrada", explicó al diario El Liberal uno de los investigadores.
Inspeccionaron el lugar hasta que "por una de las ventanas del comedor de la casa lograron divisar a Lucio que estaba tendido en el suelo rodeado por una gran mancha de sangre", detalló.
"Por la ventana del dormitorio vieron a Nélida, tirada y con un pronunciado corte en el cuello", agregó.
Desesperados por el macabro hallazgo, los intervinientes pusieron en conocimiento de las autoridades policiales del Destacamento N°15 de Tapso e inmediatamente se montó un fuerte operativo policial y judicial para leer un escenario signado por el misterio y teñido de sangre que lleva a imaginar que dentro de esta modesta casa se vivieron momentos de terror absoluto, materializado por la sinrazón de una brutal ejecución.
De inmediato arribaron autoridades policiales y judiciales, quienes perimetraron toda la zona y realizaron los trabajos de rigor.
La fiscal de turno, María Belén Pan, junto con un equipo de fiscales arribó a la escena del macabro crimen para supervisar y dar instrucciones precisas a los uniformados que participaron del operativo.
Efectivos policiales expertos en homicidios viajaron hasta el lugar para colaborar y dar con los autores del horrendo asesinato.
Lucio y Nélida Guzmán eran oriundos de Tapso y vivieron muchos años en la misma casa donde se encontraron sus cuerpos, pero en busca de más oportunidades, se radicaron en Buenos Aires.
Sin embargo, hace algún tiempo decidieron regresar a Tapso, temiendo por los múltiples hechos de inseguridad que ocurren en la Capital Federal.



