Un hombre apareció sin vida este lunes a la mañana en Salto de las Rosas con un fuerte golpe en la cabeza y a su lado se encontró un caño ensangrentado.
Se trata de Juan Aisear, un hombre de 68 años que vivía solo y cuidaba un horno de ladrillos que funciona en ese terreno.
Fue hallado tendido al lado de la puerta de su humilde vivienda en la zona aledaña al Canal Babacce, a unos mil metros al sur de la curva de la ruta 143.
El comisario Jorge Andino, que se presentó en el lugar, informó que el aviso ingresó al CEO a las 9.50 y al arribar los efectivos policiales hallaron tendido al hombre sin signos vitales en posición de “cúbico ventral”.
El jefe de la Comisaría 42 de Salto de la Rosas consideró que “estaríamos frente a un posible homicidio dado las características de las lesión que presentaba el cuerpo” y se calcula que fue atacado unas horas antes, aunque eso se determinará fehacientemente por el Cuerpo Médico Forense mediante la correspondiente autopsia.
Comentó que no había signos de violencia en el interior de la casita y dijo que se secuestró el caño que se encontró en el lugar.
El cuerpo había sido encontrado pasadas las 9 de la mañana por el dueño de la vivienda y fue quien dio aviso del hecho.
“Esta mañana vine a verlo y me encuentro que estaba tirado al lado de la puerta de su casita, me acerco, le dije que se levantara porque estaba al rayo del sol y, cuando me fijo bien, ví que tenía partida la cabeza y había un caño tirado al lado de él con sangre”, manifestó Silverio Flores a UNO San Rafael.
En el interior de la vivienda “no faltaba nada, tampoco tiene cosas de valor, tal vez querían llevarse alguna herramienta y tal vez reconoció a alguien y por eso lo golpearon”, especuló este hombre.
La última vez que vio a Aisear con vida fue el domingo a la mañana y comentó que no notó nada extraño, incluso le expresó su deseo de “comer tortafritas”.
Flores pidió “justicia para este hombre que era un gran amigo, como un padre para mí” y comentó que “nunca pensé que e iba pasar algo así, porque era un pan con todos, no tenía problemas con nadie, últimamente no tomaba, antes sí. Me lo quería llevar a mi casa y no quería porque estaba acostumbrado a vivir solo”.
Por el momento no hay detenidos en esta causa que se abrió en el Primer Juzgado de Instrucción, a cargo de Paula Arana.




