Policiales Martes, 13 de noviembre de 2018

Mariano Luque, cada vez más comprometido

La declaración de un psiquiatra reforzó dichos de la hermana de Johana acerca de la muerte y desaparición de la joven.

Mariano Luque está cada vez más comprometido con la de-saparición de Johana Chacón, ocurrida en septiembre de 2012 en Tres de Mayo, Lavalle, y que en los tribunales es juzgada como un caso de homicidio sin cadáver.

En la reanudación del debate, un psiquiatra aseguró que Beatriz Chacón "no mintió" cuando en 2015 declaró haber visto cómo el acusado mató a su hermana adolescente de 13 años, cómo cargó el cadáver en una angarilla y cómo lo quemó en un pozo que abrió momentos antes.

Una posterior interpretación del profesional quitó relevancia a una charla entre Beatriz Chacón y Luis Curallanca, padrastro del imputado Luque.

La misma fue grabada con un celular y aportada por los defensores antes de comenzar el debate como una prueba para desincriminar a su cliente. "(Ese diálogo) Carecía de espontaneidad porque él la estaba grabando y ella sabía que él podía estar grabándola. Eso denotó una gran tensión psíquica. Él indujo preguntas para introducir una línea de pensamiento y la hipótesis de que hubo un entregador (el chofer del colectivo que abordó Johana Chacón antes de ser vista por última vez) pero ella mantuvo su astucia para zafar de esa situación incómoda".

Un detalle importante: la primera pregunta de Curallanca a Beatriz Chacón sobre el caso se produjo recién 46 minutos y 54 segundos después de iniciada la grabación. Hasta entonces, el sonido ambiente registrado en una vereda y comentarios triviales.

De enorme valor

Beatriz Chacón es la testigo más importante de este proceso y su versión podría mandar a Luque a la cárcel.

En septiembre último, a poco de iniciarse el debate contra Luque, de quien había sido pareja, ella declaró frente a los jueces Rafael Escot, Gonzalo Guiñazú y Aníbal Crivelli y a centímetros del fiscal Alejandro Itubide y de los abogados querellantes y defensores en estos términos: "Ese día, en un momento salgo de la pieza y lo encuentro a Mariano (Luque) que la está ahorcando a Johana con una soga en la cocina. Me dio un dolor en la panza", relató.

Luego dijo haber visto cómo Luque trasladaba el cuerpo y lo quemaba al fondo del terreno donde vivían.

El psiquiatra valoró ayer dos aspectos de esa reveladora testimonial. Que Beatriz Chacón dijera haber visto que Johana "se orinó" al momento de la muerte: "Para mí es un dato de mucho valor, absolutamente creíble porque la relajación de esfínteres al momento de la muerte es algo muy difícil de saber para una persona de su nivel sociocultural. Por eso le creo".

El segundo aspecto tiene que ver con la pérdida del embarazo de gemelos de la testigo, con posterioridad a la desaparición de Johana Chacón. "Estoy convencido de que esa pérdida sucedió como consecuencia de un trauma psíquico sufrido por Beatriz Chacón, y el episodio que ella relató, de haber presenciado la muerte de la hermana, pudo perfectamente haber causado ese trauma".

El profesional de la psiquiatría dijo haber evaluado a la testigo dos veces: "En 2016 y la semana pasada". "Es veraz", señaló cuando se le preguntó por el relato incriminatorio de Beatriz Chacón. "El correlato emocional revela que ha sufrido un momento traumático, más allá de su inmadurez e inestabilidad emocional". Describió que Beatriz Chacón había quedado a cargo de sus hermanos (incluida Johana) por ser la mayor cuando pasaron a vivir en la finca de los Curallanca, donde ya habitaba Luque, y que ese rol de guarda pudo haberla afectado.

Beatriz Chacón reveló qué había pasado con Johana en 2015, tres años después de la desaparición, lo que sorprendió a nivel judicial, policial y social. Dijo que no habló antes por miedo a represalias y porque "Luque me había amenazado". Que Beatriz Chacón haya ocultado tamaña versión durante tanto tiempo fue considerado por el psiquiatra "como una forma de sobrevivir. Por temor".

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