"Te mando un beso grande y nos vemos allá”. Hace tres años, María José Coni (22) enviaba un audio de Whatsapp que sería el último contacto con su familia. Horas después, ella y su amiga de viaje Marina Menegazzo (21) fueron brutalmente asesinadas.
La Justicia de Ecuador se movió rápido: en ese 2016 se condenó a Segundo Negro Ponce Mina (35) y Aurelio Rojo Rodríguez (41) y un año más tarde a José Luis Pérez Castro (34). Todos recibieron 40 años de cárcel, la pena más alta de ese país. Pero el caso sigue teniendo decenas de preguntas sin responder como homicidas sin capturar.
Prueba de esto son los perfiles genéticos que se hallaron en la casa donde fueron ultimadas que revelaron la presencia de cuatro personas además de las ya condenadas.
Con un tercera investigación que por el momento es más una ilusión que una realidad, fuentes judiciales comentaron que el expediente se encuentra en un archivo pasivo. Es palabras simples, la causa está cajoneada pero puede volver a abrirse si se encuentran indicios fuertes contra alguna persona.
"Hay presunción prácticamente sobre todo un pueblo pero no se puede iniciar una investigación contra nadie. Lo ideal sería que los condenados hablen y se les podría otorgar una colaboración en su vida penal, pero no quieren hacerlo", detalló el abogado de las víctimas, Osiris Sánchez.
La palabra de los familiares
"Por culpa del Estado, de la corrupción, de las bandas de Montañita, perdimos a una persona importante en nuestras vidas. Hace 3 años esperábamos su vuelta, como ella nos dijo que íbamos a comer lentejas de mi papá al regreso. Es un dolor muy grande, más allá de la lucha que hizo mi mamá y queremos seguir haciendo, el dolor sigue como el primer día", dijo Martina Coni, la hermana menor de María José.
Desde la casa de su padre, Jorge, recordaron no sólo a Majo sino también a Gladys Steffani, su madre quien fue abanderada para que la investigación avance pero murió por una enfermedad terminal en mayo pasado. Este es uno de los motivos por los que insisten en atrapar a todos los culpables: "Queremos que se empiece a investigar a la gente que fue nombrada en el expediente".
En sintonía se expresó su hermana mayor, María Emilia: "Se habló de que habían encontrado manchas de sangre en un auto que pertenecía a un policía y eso quedó en la nada". La referencia es para Leonel Salcedo, un efectivo de Montañita que mantuvo contacto con el Negro tras el hecho y sobre el cual hasta había fotos con las víctimas fatales.
Ver también: Montañita: los indicios que apuntan a un policía y no fueron profundizados
"Justicia para mí es que me devuelvan a Jose y eso no existe. Entonces, ¿qué hacemos con todo lo que faltó?", planteó María Emilia.
Jorge Coni manifestó que su sensación es que "hay otras personas que siempre se nombraron desde un principio y nos estamos perdiendo de saber quiénes son".
Con respecto a la familia Menegazzo, una de las hermanas de Marina consideró que "desde mi perspectiva los otros que están involucrados tienen que ver con los que están metidos y por algo no hablan. Puede haber cuestiones políticas y policiales".
Paula agregó que "es muy difícil seguir la causa desde acá, desde lo económico hasta lo emocional. Si algo surge vamos a estar al pie del cañón, pero no vamos a invertir toda esa energía en remover algo que queda tan lejos y tiene tantas trabas. Por eso nos dedicamos a ayudar a nuestra sociedad haciendo otras cosas para que algo así no vuelva a pasar".
"O nos pasamos la vida buscando a los desgraciados que faltan o dedicamos el resto de nuestra vida para hacer lo mejor que podamos donde estamos", concluyó.
Conmemoración
Este viernes a las 19.30 se realizará una misa en recuerdo a Majo y Marina en la plaza de Dorrego, lugar donde ambas chicas solían ayudar a gente necesitada y donde se plantó un árbol en su honor.


