Nueve hombres fueron procesados acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres. Las hacían trabajar en un prostíbulo disfrazado de boliche.
Lo hacían pasar por un boliche pero era un prostíbulo: 50 mujeres eran explotadas sexualmente
Nueve hombres fueron procesados acusados de explotar sexualmente a 50 mujeres. Las hacían trabajar en un prostíbulo encubierto de boliche
La Justicia Federal procesó a nueve hombres acusados de haber explotado sexualmente a 50 mujeres, entre ellas dos menores, en un prostíbulo encubierto que operaba bajo la fachada de un boliche en Recoleta.
El local, llamado D’Lirio y ubicado en Vicente López 2134, frente al cementerio, fue allanado el 9 de julio del año pasado tras una investigación que destapó una red de trata y explotación sexual.
La medida fue dispuesta por el juez federal Sebastián Casanello, quien también ordenó embargos por 7.800 millones de pesos, la prohibición de salida del país para todos los imputados y la inhibición de bienes de la empresa que administraba el lugar, Gran Recoleta S.A.
Según la investigación de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12, a cargo de la fiscal Alejandra Mángano y con la colaboración de la PROTEX, el local operaba como un boliche exclusivo para hombres, pero en realidad era un espacio de explotación sexual clandestina.
Las mujeres eran reclutadas a través de redes sociales con ofertas engañosas de “presencias” y “copas”. Una vez dentro, debían acompañar a los clientes, conversar, beber y bailar para incentivar el consumo de bebidas.
Según los testimonios, el pago era de entre 7.000 y 20.000 pesos por noche, sin porcentaje por las copas vendidas. Si llegaban tarde o se iban antes de las 6 de la mañana, no cobraban.
El sistema era tan estricto que el personal de seguridad y de caja controlaba el ingreso y egreso de las mujeres, y el pago se realizaba en efectivo al final de la jornada.
Además, muchas eran forzadas a aceptar encuentros sexuales con clientes en hoteles cercanos, por montos que iban de 150 a 500 dólares, de los cuales los organizadores se quedaban con al menos 100.
Tras meses de investigación, la fiscalía y la Protex lograron allanar el local. Allí identificaron a 50 mujeres, de las cuales 43 estaban en calidad de “presencias” según el Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por Trata.
Uno de los acusados se encargaba de contactar y entrevistar a las mujeres, otro de la administración general y la incorporación de nuevas trabajadoras, un tercero del reclutamiento por redes sociales y otro de gestionar reservas y registrar las ganancias.
Otros cuatro imputados cumplían tareas operativas: administración, registro de mujeres, recepción de dinero y coordinación logística.
Fuente: tn.com.ar





