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Tres ladrones atacaron a dos hermanos y los obligaron a ir a su domicilio de Godoy Cruz. Allí les robaron dinero y un auto. Después llamaron al dueño de casa para extorsionarlo. Los detuvieron.

Lo asaltan en su casa y le exigen 300 mil pesos para no matar a sus hijos

Rosana Villegasrvillegas@diariouno.net.ar

El trío de delincuentes asaltó a dos hermanos, unos jóvenes de unos 25 años, cuando subían a su auto en Ciudad. Apuntándolos con sus armas, los obligaron a llevarlos a su casa de Godoy Cruz y allí saquearon la vivienda: se alzaron con una importante cantidad de dinero, electrodomésticos, 4 armas y escaparon en el auto de los jóvenes. Pero la tortura no acabó ahí. Días más tarde, esos mismos asaltantes comenzaron a extorsionar al jefe de familia, quien ocupa un alto cargo en una conocida empresa: “O nos das $300.000 o matamos a tus hijos, sabemos dónde vivís y los vamos a encontrar”, repetían los ladrones cada vez que lo llamaban a su celular. Aterrado con que pudieran cumplir sus amenazas el hombre lo denunció en la Fiscalía de Delitos Complejos y fueron efectivos de Investigaciones, al mando de la fiscal Claudia Ríos, quienes detuvieron a los asaltantes en el momento en que llamaban a la víctima.

El martirio que sufrió esta familia de Godoy Cruz se conoció ayer pero comenzó el 7 de diciembre pasado. Ese día los dos hijos del hombre –sólo lo identificaremos con la inicial O. por razones de seguridad– salían de sus trabajos en Ciudad y se subían al auto de uno de ellos cuando fueron sorprendidos por dos jóvenes armados. Mientras los ladrones los amenazaban, apareció un tercer integrante de la banda que redobló la apuesta y dio la orden de que todos subieran al auto. Con el caño de una pistola apuntándole a la cabeza, una de las víctimas fue obligado a manejar hasta su casa.

Cuando la madre de los jóvenes abrió la puerta del otro lado se encontró con tres desconocidos que les apuntaban a sus hijos. Inmovilizados por el temor, y siempre amenazados por uno de los asaltantes, los cuatro integrantes de la familia fueron silenciosos testigos de cómo desvalijaban su casa.

El trío cargó todo cuanto pudo en el auto de uno de los jóvenes, le sumaron 4 armas que tenía el dueño de casa registradas a su nombre, una importante suma de dinero que no se conoció y escaparon con el auto.

Apenas huyeron la familia se apresuró a denunciar el asalto y describió a los delincuentes y al vehículo en el que se movilizaban, pero los pesquisas no dieron con ellos.

Extorsionadores

Cuando aún no lograba sacarse de la cabeza los espantosos recuerdos de lo que había sido el asalto, el dueño de casa volvió a tener noticias de los delincuentes. Fue cuando uno de ellos lo llamó al celular.

El asaltante fue directo: “O nos pagás $300.000 o matamos a tus hijos”, le habría dicho amenazante, previo advertirle que le convenía no avisar a la policía, porque los estaban vigilando y si hacía cualquier falso movimiento asesinarían a todos.

Desoyendo el mandato, el hombre volvió a la misma Oficina Fiscal donde había denunciado el asalto y contó las amenazas. Sin embargo, debió soportar 10 días de continuos e intimidantes llamados a su celular, sin que esos investigadores pudieran dar con los extorsivos ladrones.

Desesperado ya, el jueves pasado el hombre acudió a la Fiscalía de Delitos Complejos casi rogando que tomaran el caso. Adonde se movía el asustado hombre lo hacía con un custodio, al igual que toda su familia.

Mientras esto ocurría apareció en escena una mujer buscando al hombre en su casa. Ella había comprado –supuestamente de buena fe– el auto que le habían robado a su hijo e iba con intenciones de hacer la transferencia.

Ese dato también se sumó a la causa, sobre todo porque la mujer aportó quién le vendió el vehículo.

Con esa información y otra proveniente de trabajos de inteligencia, los investigadores de Delitos Complejos bajo el mando de Claudia Ríos lograron dar con los presuntos extorsionadores, que se movían en Las Heras. Pacientemente les hicieron guardia hasta que éstos salieron en un Ford Focus marrón con la intención de reunirse con la víctima para que les entregara los $300.000 que habían pedido.

“Estaban hablando con la víctima cuando fueron detenidos. Les cayeron apenas estacionaron el auto en Las Heras. Tal fue la sorpresa al ser arrestados que dejaron el celular abierto y del otro lado el hombre asaltado seguía hablando”, contó uno de los efectivos que concretó el operativo. En el baúl del auto en que se movilizaban la policía encontró un revólver calibre 38 Special que pertenecía a la víctima.

Más tarde, con los tres maleantes de 23, 40 y 43 años presos, se allanaron sus viviendas y allí se encontró parte de lo robado en Godoy Cruz.

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