El Juez que interviene en la causa de Guadalupe Di Falco, la nena mendocina brutalmente asesinada en San Luis, entendió que, según lo declarado por la misma madre, Débora no desconocía los vejámenes a los que fue sometida la pequeña y tampoco hizo nada pa

Las razones para culpar a Débora

Por UNO

La mamá de Guadalupe, la nena mendocina brutalmente asesinada en San Luis, fue procesada y recibió prisión preventiva por supuesta autoría del delito

"Abandono de Persona agravado por el vínculo y por el resultado". Difalco fue

procesada en una causa iniciada paralelamente a la que se investiga el homicidio de su hija.

Es que el Juez de Instrucción N° 2 de la ciudad de San Luis, Jorge Sabaini

Zapata, entendió que

Débora no podía desconocer las heridas y vejámenes a los cuales era sometida su hija,

debido a las amenazas y
tratos de Riquelme y Videla- pareja que cuidaba a Guadalupe en San

Luis- a los que refirió Débora en su declaración indagatoria.

En su resolutorio, Sabaini Zapata dedujo que ya existía en Débora el temor por lo que le

podía pasar a Guadalupe, y que

debió haber intentado lo que sea para proteger la integridad de su hija, o

haber llamado al padre de Guadalupe, poniéndolo en aviso de la situación en la

cual se encontraba o inclusive acudir al personal policial o judicial, más aún cuando aparentemente

aparecieron amenazas y reclamo de dinero, para devolverle a la menor. Antes de irse a Mendoza,

Débora recordó que "...la nena estaba triste y me daba la impresión que ellos le decían cosas malas

de mi, porque me rechazaba, se iba a jugar al patio con los otros niños.... La vi bien, un poco

flaquita y tenía unas manchitas en los brazos, como canchas de gatos...."

Por todo esto, el magistrado entendió que se puede presumir que Débora tuvo conocimiento de

la situación de peligro en la que se encontraba o se podía encontrar su hija, y que t

uvo la posibilidad cierta de seguir otros caminos alternativos para recuperar a su hija y

sacarla del peligro, y aún así no lo hizo
colocándola en una situación de desamparo y

abandono peligroso.

A modo de conclusión, en los últimos párrafos del resolutorio, el Juez aseveró que

Débora incumplió con su deber de progenitora de su hija Guadalupe Rebeca Di Falco,

al haberla dejado al cuidado de la familia Riquelme – Videla, y que sabía de la situación peligrosa

en la cual se encontraba su hija y que se materializó con el fallecimiento posterior de Guadalupe

producto de un golpe, "el mismo devino como consecuencia de los constantes malos tratos a los

cuales era permanentemente sometida, y no hizo nada por la integridad y la vida de la menor de la

cual era la madre...".

Para continuar con la investigación, el magistrado solicitó pericias psicológicas a la

imputada y llamó a prestar declaración testimonial a personal policial y médicos forenses actuantes

en la causa. Asimismo, citó para el día 12 de octubre a las 9, al padre de la menor damnificada,

indicó el sitio

sanluis24.com.ar