ver más
Graciela Pascual accedió a la prisión domiciliaria. Usará una tobillera electrónica y le fijaron una fianza

La representante legal del Próvolo saldrá de la cárcel

El expediente del Próvolo resolvió ayer uno de los tantos planteos que se presentan a diario en la causa. Otra acusada accedió a la prisión domiciliaria y ya son tres los imputados que tienen este beneficio. Se trata de Graciela Pascual, la representante legal del instituto. La abogada de la mujer había pedido esto y tras algunas postergaciones en la Justicia de Garantías, la jueza Patricia Alonso accedió a la solicitud. Pascual está imputada como partícipe necesaria en los abusos sexuales a los chicos sordos, acusación que se mantiene, más allá de que en los próximos días dejará la cárcel. La sospechosa había sido alojada en el penal de Agua de las Avispas, pero ahora fijará un domicilio para permanecer durante la investigación. Deberá pagar una fianza de $400.000 y le colocarán una tobillera electrónica. Logrado este objetivo por parte de la defensa de Pascual, ahora irían a una audiencia en la Cámara de Apelaciones para debatir la prisión preventiva. La idea es que la acusada quede totalmente desvinculada de la causa. Graciela Pascual era alguien muy importante en la estructura del Próvolo. Cuentan que tomaba decisiones a diario y está señalada como "la jefa". También la consideraban como la mano derecha de Nicola Corradi, el cura encargado del establecimiento, imputado por los hechos. Justamente este sacerdote -señalado como abusador de los chicos- es otro de los se encuentra con arresto en una vivienda. En este caso incidió que tiene 83 años y que su estado de salud no es óptimo. Por último, la monja japonesa Kosaka Kumiko es la tercera persona de las investigadas con detención en un casa. Este mujer está imputada como partícipe primaria de los vejámenes. Su salida de la cárcel generó polémica y temor en las víctimas. Cuatro en la cárcelDe los 15 imputados que hay en la pesquisa, sólo 4 están tras las rejas. Son los primeros detenidos que tuvo la pesquisa, días después de la denuncia inicial. Ellos son: el cura Horacio Corbacho y los empleados Jorge Bordón, Armando Gómez y un hombre más que por decisión de la Justicia no se puede mencionar. Todos sindicados como autores de los abusos.Son cuatro personas en el penal, más tres con domiciliaria y los ocho restantes imputados, pero en libertad. Entre estos últimos están más empleados, directoras del colegio y la monja Asunción Martínez.

MÁS LEÍDAS