La reincorporación del policía Luis Cabrera a la Unidad Especial de Patrullaje de Godoy Cruz no cayó bien en el Gobierno de Mendoza.
Y aunque el ministro de Seguridad Gianni Venier y el gobernador Alfredo Cornejo trataron de bajarle el tono al asunto, la decisión de la Dirección de la Policía contradice el objetivo político de mejorar la imagen de los uniformados frente a la sociedad, que espera de ellos y reclama más eficiencia y transparencia.
Cabrera está acusado de facilitarle el arma a un delincuente mencionado en el caso que se sustenta contra el fiscal de instrucción Daniel Carniello por no haber investigado correctamente, entre otras cosas, cómo llegó el arma del uniformado a manos del protagonista de tan frondoso prontuario.
¿Quién es?
Cabrera había sido removido de la UEP de Guaymallén por participar en 2014 en un video donde se veía a policías cantando durante una guardia, y luego fue pasado a pasiva el año pasado por el hecho que involucra al fiscal Carniello.
Sin embargo, desde la Dirección de Policía decidieron que Cabrera volviera a trabajar bajo el criterio que repitió ayer el gobernador Cornejo de que "sería imperdonable que cobrara sin trabajar. Las personas que están siendo investigadas tienen que estar destinadas a algún lado, de lo contrario sería un premio", argumentó el gobernador.
Venier: pulgar abajo
Más contundente, el ministro Venier dijo estar "completamente en desacuerdo con la decisión de la Jefatura de la Policía de Mendoza" y aseguró que revisaría junto con la Inspección General de Seguridad todo el expediente, para ver si la medida se ajusta a derecho o no, pero adelantó que es factible que finalmente el efectivo sea "cesanteado" de la institución policial.




